Gobernadores designados por la Corona
En las colonias del sur los gobernadores eran nombrados directamente por la Corona británica. Tenían amplios poderes, entre ellos el veto a cualquier ley aprobada por las asambleas coloniales.
Asambleas coloniales limitadas
Las asambleas estaban integradas por representantes elegidos por los propietarios de tierras –los hombres blancos que poseían propiedades–. Su capacidad legislativa estaba supeditada a la aprobación del gobernador, lo que restringía considerablemente su autonomía.
Sufragio restringido
El derecho al voto estaba limitado exclusivamente a los hombres blancos propietarios, lo que consolidó el dominio político de la élite plantadora y terrateniente.
Gobierno local y administración
Además del gobierno central, existía una fuerte tradición de gobierno local. Condados y parroquias desempeñaban funciones esenciales en la administración de justicia y en la provisión de servicios públicos, como la organización de caminos y la recaudación de impuestos.
Esta combinación de autoridad centralizada, aristocracia terrateniente y estructuras locales definía la organización política de las colonias del sur, que incluía a Virginia, Maryland, Carolina del Norte, Carolina del Sur y Georgia.