Guerra Civil de los Estados Unidos
La secesión de los estados del sur entre 1860 y 1861 desencadenó la Guerra Civil, que se prolongó de 1861 a 1865. El conflicto enfrentó al Norte (la Unión) contra el Sur (la Confederación), con leales a la Unión y separatistas confederados, además de otras facciones menores.
La causa principal fue la esclavitud: los estados sureños dependían de ella, mientras que el Norte se volvía cada vez más opositor.
El desenlace abolió la esclavitud, liberó a millones de personas y reincorporó los estados al territorio nacional.
Otras consecuencias
Además de la abolición y la reunificación, la guerra produjo efectos profundos:
- Más de 600 000 muertos: la mayor parte por enfermedad y desnutrición.
- Devastación económica: el Sur vio destruida su infraestructura y producción agrícola; el Norte sufrió inflación y aumento de la deuda.
- Cambios políticos y sociales: fortalecimiento del gobierno federal, expansión de los derechos civiles de los afroamericanos, crecimiento del Partido Republicano y declive del Demócrata.
- Fin de la esclavitud: la Proclamación de Emancipación de 1863 y la Decimotercera Enmienda de 1865 la eliminaron legalmente.
- Era de Reconstrucción (1865‑1877): la Unión reconstruyó el Sur, implementó reformas constitucionales y buscó la reintegración política y social.