Invasión de Afganistán
Tras los atentados del 11 de septiembre contra Estados Unidos, EE. UU. lanzó una invasión de Afganistán en octubre de 2001. El objetivo era obligar al gobierno talibán a entregar a Osama bin Laden, líder de al‑Qaeda, responsable de los ataques.
La operación contó con la participación de varios países aliados, entre ellos Reino Unido, Canadá, Australia y Alemania.