El Tratado de Guadalupe Hidalgo, firmado en 1848, trajo importantes beneficios para Estados Unidos.
Territorio adquirido: Aproximadamente 525 000 millas cuadradas, que hoy comprenden California, Nevada, Utah, Arizona, Nuevo México y partes de Colorado y Wyoming.
Acceso al Pacífico: El tratado garantizó la salida al océano Pacífico y el control de puertos estratégicos como San Francisco y San Diego.
Recursos naturales: Se incorporaron vastas riquezas del suroeste, incluyendo minas de oro y plata, extensos bosques y tierras agrícolas fértiles.
Frontera más defensible: La frontera quedó definida a lo largo del Río Grande, reduciendo el riesgo de incursiones extranjeras.
Diversidad demográfica: La población estadounidense se amplió con cientos de miles de residentes hispanos y nativos americanos.