El cuarto de dólar de EE. UU. emitido en 1845 es una pieza escasa, especialmente cuando se conserva en buen estado y muestra poco desgaste.
Está fabricado en una aleación de plata .900 (90 % plata, 10 % cobre), lo que también influye en su valor numismático.
1. Estado de conservación y rareza
El grado de preservación influye enormemente en el precio. Monedas con buen brillo, superficie sin arañazos y sin daños significativos alcanzan valores mucho más altos. Además, ciertas variantes raras del 1845 pueden incrementar su valor.
2. Estado mint o circulado
Los ejemplares pueden estar en estado mint (MS), es decir, nunca salieron a la circulación y presentan una conservación excepcional, o en estado circulado (C), con desgaste típico de uso histórico. En general, los ejemplares mint se venden por mucho más.
3. Signo de ceca y tipo
Existen dos tipos de cuartos de 1845:
- Tipo I: lleva la letra “S”, correspondiente a la Casa de Moneda de San Francisco.
- Tipo II: lleva la letra “O”, de la Casa de Moneda de Nueva Orleans. Este tipo es menos frecuente y suele alcanzar precios superiores.
4. Certificación profesional
Compañías de gradación como PCGS o NGC pueden certificar la autenticidad, el estado y el grado de la moneda. Una certificación aporta credibilidad y suele aumentar considerablemente el valor para los coleccionistas.
Valor estimado
Dependiendo de los factores anteriores, el precio de un cuarto de 1845 puede oscilar desde unos pocos cientos de dólares para piezas circuladas de condición media, hasta varios miles de dólares para ejemplares mint, certificados o de variantes raras. Siempre es recomendable consultar a un numismático o a un experto de confianza para obtener una valoración precisa.