Visión general
La trata transatlántica de esclavos, que trasladó a millones de africanos a América, se desarrolló entre los siglos XVI y XIX y abarcó tres grandes áreas geográficas: África, Europa y las Américas.
África
La mayoría de los cautivos fueron capturados en la costa occidental y centro‑occidental de África. Las regiones más importantes fueron:
- Senegambia y Alta Guineá (actual Sierra Leona, Liberia, Guinea y parte de Guinea‑Bissau).
- Costas de los Vientos (actual Costa de Marfil, Ghana, Togo y Benín).
- Bahía de Benín y Bahía de Biafra (actual Nigeria y Camerún).
- África centro‑occidental (actual Angola y República Democrática del Congo).
Europa
Las potencias europeas que controlaron la ruta fueron Portugal, España, Países Bajos, Francia, Inglaterra y Dinamarca. Estas naciones establecieron fortalezas, puestos de comercio y colonias en la costa africana para adquirir esclavos a los comerciantes y gobernantes locales.
Américas
Los esclavos fueron llevados a diferentes destinos de América, donde la mano de obra era esencial para plantaciones, minas y otras actividades productivas. Los principales receptores fueron:
- El Caribe: Jamaica, La Española (actual Haití y República Dominicana), Cuba y otras islas.
- Brasil.
- Las colonias del sur de Norteamérica, que más tarde se convirtieron en los Estados Unidos.
Puertos y centros comerciales destacados
Entre los puertos más frecuentados se encontraban Elmina (Ghana), Luanda (Angola), Liverpool (Inglaterra), Nantes (Francia), Lisboa (Portugal), Sevilla (España) y Charleston (Carolina del Sur).