Robert de La Salle nunca mantuvo una relación cordial con los pueblos originarios de América del Norte. Sus alianzas y acuerdos con los nativos rara vez se cumplían, lo que generó desconfianza y resentimiento.
Acuerdos incumplidos
Cuando firmaba tratados, a menudo los violaba o los ignoraba, dejando a las comunidades indígenas sin los beneficios prometidos.
Robo y saqueo
Durante sus expediciones, La Salle tenía la costumbre de robar suministros y objetos valiosos de los pueblos nativos, alimentando aún más la hostilidad.
Revancha y caída
Eventualmente, las tribus con las que había colaborado y en las que había confiado lo atacaron. Ese asalto fue un factor decisivo que contribuyó a su derrota y muerte.