Durante la década de 1760 el Parlamento británico aprobó una serie de normas – la Ley del Azúcar, la Ley del Sello, la Ley Declaratoria y los Actos Townshend – que gravaban productos y regulaban el comercio en las colonias americanas. Los colonos consideraron esas medidas una violación de sus derechos como súbditos británicos y reaccionaron con una oposición masiva.
Ley del Azúcar (1764)
- Imponía un impuesto a la azúcar y a otros productos importados.
- Reducía la cantidad de melaza que podía traerse de las Indias Occidentales francesas.
- Aumentaba la presencia de funcionarios aduaneros en las colonias.
Ley del Sello (1765)
- Exigía la compra de un sello fiscal para todo documento legal, periódico y material impreso.
- Incrementaba los costos de los negocios y de la comunicación en las colonias.
Ley Declaratoria (1766)
- Afirmaba el derecho del Parlamento británico a legislar para las colonias "en todos los casos que se presenten".
- Negaba a las colonias la posibilidad de autogobernarse.
Actos Townshend (1767)
- Establecían nuevos impuestos sobre el vidrio, el plomo, el papel y el té.
- Creaban una Junta de Comisarios de Aduanas para hacer cumplir dichos gravámenes.
Oposición de los colonos
Los colonos rechazaron estas leyes por varias razones:
- Consideraban que los impuestos eran injustos al imponerse sin su consentimiento.
- Argumentaban que vulneraban derechos constitucionales, como el juicio por jurado.
- Temían que los gravámenes inauguraran restricciones cada vez mayores a sus libertades.
La protesta tomó muchas formas: peticiones, boicots, y a veces disturbios. La Ley del Sello fue revocada en 1766, pero las demás permanecieron. Los Actos Townshend fueron anulados en 1770, aunque el daño ya estaba hecho: la relación entre Gran Bretaña y sus colonias quedó fracturada, preparando el terreno para la Revolución Americana.