El texto analiza brevemente las posturas contrastantes del Norte y del Sur de EE. UU. respecto a la esclavitud y a la controvertida regla de los tres quintos.
Perspectiva del Norte
Los norteños consideraban que tanto la regla de los tres quintos como la propia institución de la esclavitud eran moralmente inaceptables e injustas.
Perspectiva del Sur
Los sureños, por su parte, estaban dispuestos a subrayar las implicaciones lógicas de la emancipación.
Argumentaban que, si los esclavos fueran liberados, deberían permanecer en sus lugares de origen y no contarse como "dos quintas partes" de una persona a efectos de representación.
Este argumento sugiere una aparente inconsistencia en la posición del Norte: rechazan la regla de los tres quintos y la esclavitud, pero enfrentan el dilema de cómo integrar a los emancipados en la sociedad sin reducirlos a una fracción.
El texto no profundiza en el contexto histórico ni en otros matices de la controversia, por lo que ofrece solo una visión resumida de las posiciones.