Persistencia de la esclavitud tras la Ley de 1713
Aunque la Ley del comercio de esclavos de Gran Bretaña de 1713 prohibió legalmente la importación de nuevos esclavos a las colonias americanas, la institución de la esclavitud no desapareció de inmediato.
Los colonos continuaron utilizando la fuerza laboral esclava que ya poseían, y el comercio interno de esclavos dentro de las colonias siguió activo. Además, algunos propietarios adquirieron esclavos a través de mercados ilegales o mediante la compra de personas ya esclavizadas en otras regiones.
Así, la esclavitud permaneció como una parte fundamental de la economía y la sociedad colonial hasta la abolición oficial en los Estados Unidos en 1865.