La batalla de Nueva Orleans, librada el 8 de enero de 1815, fue innecesaria por dos motivos principales:
1. Andrew Jackson ya había vencido a los británicos en Chalmette
Después de una ardua contienda de dos días, el ejército de Jackson, compuesto por unos 4.500 soldados y apoyado por guerreros Creek y Choctaw, derrotó a los 7.500 tropas comandadas por el general británico Edward Pakenham.
2. Los británicos desconocían el Tratado de Ghent
El Tratado de Ghent, firmado el 24 de diciembre de 1814 y ratificado el 17 de febrero de 1815, puso fin a la Guerra de 1812. Sin embargo, por los retrasos en la comunicación, ni Jackson ni Pakenham sabían que el tratado ya estaba en vigor cuando se libró la batalla el 8 de enero de 1815.