Historia de Sudamérica

Política de comercio exterior del presidente Franklin D. Roosevelt

Política de comercio exterior de Franklin D. Roosevelt

El presidente Franklin D. Roosevelt basó su política comercial en la convicción de que el libre comercio era esencial para el crecimiento económico y la prosperidad. Consideraba que los aranceles y otras barreras dificultaban el intercambio entre naciones, lo que ralentizaba el crecimiento y aumentaba el desempleo.

Su enfoque también estuvo influido por la creencia en la cooperación internacional. Roosevelt defendía que los países debían trabajar juntos para resolver problemas globales, como la Gran Depresión, y que el libre comercio era una pieza clave de esa colaboración.

Elementos clave de la política comercial

  • Acuerdos comerciales recíprocos: Negoció una serie de tratados que redujeron aranceles y otras barreras, lo que impulsó el comercio entre EE. UU. y el resto del mundo y favoreció la recuperación económica.
  • Estatuto de nación más favorecida (NMF): Obtuvo que los países otorgaran a EE. UU. los mismos privilegios comerciales que concedían a cualquier otra nación, evitando discriminaciones en el comercio internacional.
  • Banco de Exportación e Importación (EXIM): Creó el Export‑Import Bank en 1934 para ofrecer créditos y asistencia a empresas estadounidenses que exportaban, estimulando las exportaciones y generando empleo.

Impacto general

Las medidas de Roosevelt aumentaron el comercio internacional y contribuyeron a la recuperación de la Gran Depresión. Además, fomentaron la cooperación entre naciones y sentaron las bases del sistema económico internacional de la posguerra.

Sin embargo, la política también recibió críticas. Algunos sostenían que la mayor apertura provocó pérdidas de empleo al incrementar las importaciones, mientras que otros argumentaban que perjudicó a agricultores y empresas estadounidenses al exponerlos a una competencia extranjera más fuerte.

En conjunto, la política comercial de Roosevelt tuvo un efecto positivo en la economía de EE. UU. y en las relaciones internacionales, creando un sistema de comercio más abierto y próspero que benefició tanto al país como al resto del mundo.