Introducción
Hasta hoy persiste un misterio milenario sobre las trepanaciones craneales que practicaban los antiguos peruanos, según el antropólogo forense John Verano. Estas intervenciones quirúrgicas habrían servido para aliviar migrañas, aneurismas y fuertes dolores de cabeza.
Evidencia arqueológica
Verano ha estudiado más de 800 cráneos de poblaciones preincaicas. En 2002, durante una visita a un museo de Cusco (a 3 300 m de altitud), él y un colega observaron por primera vez cráneos con perforaciones circulares perfectas. Según un informe de CNN, se contabilizaron 62 cráneos: 41 con un solo orificio y 21 con dos o tres.

Técnica y anestesia
Los médicos incas operaban el cráneo de los pacientes, a veces hasta siete veces mientras estaban vivos. La naturaleza exacta de la anestesia utilizada sigue sin conocerse, aunque se presume que empleaban plantas y preparados locales para reducir el dolor.
Tasa de supervivencia
En sus inicios, la trepanación alcanzaba una tasa de supervivencia del 40 %. Con el tiempo, los incas perfeccionaron la técnica, llegando a una sorprendente supervivencia del 80 %. En la misma época (entre 700 y 500 a.C.), en Europa se usaban sondas y taladros de metal, pero la práctica andina se mantuvo aislada durante dos milenios.

Interpretaciones y teorías
Algunos historiadores sostienen que las trepanaciones tenían un carácter ritual sagrado, mientras que otras hipótesis sugieren que buscaban mejorar la oxigenación cerebral o aumentar la sabiduría. Estas teorías carecen de evidencia concreta.
Opinión de John Verano
Tras 25 años de investigación, Verano propone que las perforaciones podrían haber servido para aliviar cefaleas o mareos, funcionando como una especie de “aspirina antigua”. No obstante, admite que nunca se obtendrá evidencia definitiva.

Conclusión
Las trepanaciones craneales del Perú preincaico representan una de las prácticas médicas más avanzadas de su tiempo, con una efectividad comparable a la neurocirugía moderna. Su desaparición coincidió con la conquista española, que puso fin a dos siglos de medicina tradicional.
Créditos: Información basada en edition.cnn.com, yale.edu, Harvard University Press. Foto de portada: Harvard University Press.