Los hijos de Manco Inca y la sucesión al trono
Al morir el joven Manco Inca, quedó al cuidado de cinco hijos menores: Titu Cusi Yupanqui, Sayri Túpac, Cápac Túpac Yupanqui, Túpac Huallpa y Túpac Amaru, nacido en 1537. Según la tradición inca, uno de ellos debía ocupar el trono imperial, pero al ser menores se nombró a un regente que administrara la zona liberada de Vilcabamba.
Vilcabamba y su organización socioeconómica
Manco Inca Yupanqui, lejos de admirar la civilización española, mantuvo en Vilcabamba el modelo del Estado inca, replicando la arquitectura y la organización de Cusco. La economía se sustentaba en:
- Producción local abundante, aprovechando los recursos de la región de Rupa‑rupa.
- Trueques con los pueblos amazónicos.
- Contribuciones de alimentos y tejidos enviadas por los quechuas leales.
- Comercio con propietarios españoles de tierras cercanas, anteriormente pertenecientes a curacas ricos.
- Botín obtenido en los campos de batalla.
- Impuestos que pagaban los refugiados españoles perseguidos por la guerra civil, así como los esclavos negros que escaparon de sus amos y se incorporaron al ejército inca.
La sospechosa muerte de Titu Cusi Yupanqui
En la primera mitad de 1571, tras una discusión con el sacerdote agustino Diego de Ortiz, Titu Cusi Yupanqui enfermó repentinamente y murió en 24 horas, con lengua hinchada y sangrado por nariz y boca. Se acusó a Ortiz y al notario Martín de Pando de envenenarlo; la población de Vilcabamba los linchó. Entonces la panaca instaló la cinta imperial sobre la frente de Túpac Amaru.
Túpac Amaru y la resistencia contra la reconquista
El nuevo Inca nombró a su tío Huallpa Yupanqui, a Cori Paucar Yauyo y a Colla Túpac como jefes de su ejército. Ignoró la capitulación de Acobamba y expulsó a los españoles de Vilcabamba, cerrando sus fronteras. Declaró que luchaba por la restitución del Tahuantinsuyo.
Los intentos de Toledo para someter a los incas
El virrey Francisco de Toledo, tras recibir la capitulación de Acobamba y una bula papal que autorizaba el matrimonio de Quispe Titu (20 de julio de 1571), envió al dominico Gabriel de Oviedo y al abogado Garci de los Ríos a Vilcabamba para negociar. Los emisarios fueron rechazados; los mensajeros enviados por el Inca fueron ejecutados y el portador de la carta de Toledo, Tilano de Anaya, murió al cruzar el puente de Chuquichaca.
La estrategia militar de Toledo
Enfurecido, Toledo organizó una poderosa expedición bajo el mando del general Martín Hurtado de Arbieto y los capitanes Juan Álvarez de Maldonado y Martín García Oñas de Loyola, con apoyo de guerreros cusqueños y cañaris enemigos de la panaca de Túpac Amaru. Ofreció como trofeo de guerra a la noble ñusta Doña Beatriz, heredera de Sayri Túpac, prometiendo casarla con quien capturara al Inca.
La campaña contra Vilcabamba
Toledo dividió su ejército en tres frentes. Arbieto cruzó el puente de Chuquichaca y avanzó hacia la zona de Vitcos y Pampacona, mientras Túpac Amaru reforzaba ambas localidades para impedir la reconstrucción del puente. Sin embargo, la avanzada española bajo el capitán Maldonado ya había restablecido el paso.
Los incas, incapaces de detener al enemigo, retiraron sus fuerzas a la capital de Vilcabamba. Tras varios días de reposo y reabastecimiento, el ejército español atacó por un solo frente, sorteando trampas y abriendo un sendero al costado del camino real.
Túpac Amaru ordena la quema de la ciudad y huye
Al percibir la presión española, Túpac Amaru ordenó la quema de los palacios y granjas reales de Vilcabamba y organizó la fuga de sus familiares, nobles y capitanes por distintas rutas. Él, su Coya Huallpa Yupanqui y una pequeña escolta escaparon por el camino de los manantiales.
La toma de Vilcabamba
El 24 de junio de 1572 la tropa indígena‑española entró en Vilcabamba hallándola incendiada y deshabitada. El capitán Pedro Sarmiento de Gamboa izó la bandera castellana tres veces, proclamando: “¡Vilcabamba! Por Don Felipe, Rey de Castilla”.
La captura y ejecución de Túpac Amaru
Tras la caída de la ciudad, los españoles y sus auxiliares indios buscaron al Inca para cobrar la recompensa ofrecida por Toledo. El capitán Loyola, convencido del curaca Ispaca, capturó a Túpac Amaru en una zona montañosa cerca del río Picha. Fue llevado a Cusco, juzgado sumariamente y condenado a muerte.
El 24 de septiembre de 1572, bajo la mirada del virrey, Túpac Amaru fue llevado en mula a la Plaza Mayor de Cusco, subió al patíbulo y, tras una breve pausa, un indio cañari le cortó la garganta con un hacha. Su cuerpo fue inicialmente depositado en la casa de la viuda de Sayri Túpac y luego trasladado a la catedral, donde se celebró un funeral presenciado por Toledo.
Legado
Túpac Amaru I fue el último Zapa Inca que defendió la independencia de Vilcabamba durante 36 años. Su muerte marcó el fin de la resistencia incaica organizada, pero su figura quedó como símbolo de la lucha contra la dominación extranjera.
Autor
Julio Villanueva Sotomayor – Biografía de Túpac Amaru I