Respuesta
Durante la Guerra Revolucionaria los Estados Unidos no contaban con un presidente tal como lo conocemos hoy. El poder ejecutivo estaba en manos del Congreso Continental, una asamblea de delegados de las trece colonias que funcionó entre 1774 y 1789.
El Congreso elegía cada año a un presidente del Congreso Continental. Este cargo era esencialmente una posición de moderador y secretario; no tenía autoridad ejecutiva ni poderes de jefe de Estado. Su función principal era presidir las sesiones, firmar documentos oficiales y representar al Congreso en actos protocolares.
Primer y último presidente
El primer presidente del Congreso Continental fue Peyton Randolph de Virginia, elegido en 1774. El último ocupó el cargo Cyrus Griffin, también de Virginia, que sirvió de 1788 a 1789, justo antes de la adopción de la Constitución.
Una vez ratificada la Constitución de los Estados Unidos en 1788 y puesta en vigor en 1789, se estableció la figura del presidente de los Estados Unidos, con poderes ejecutivos definidos. Por eso, durante la lucha por la independencia no existió un presidente de la nación, sino sólo el presidente honorario del Congreso Continental.