Contexto de la batalla
La Batalla de Stalingrado (17 de julio de 1942 – 2 de febrero de 1943) marcó un punto de inflexión estratégico en la Segunda Guerra Mundial y es una de las confrontaciones más sangrientas de la historia.
Participación de Estados Unidos
Aunque Estados Unidos y la Unión Soviética eran aliados contra las potencias del Eje, los soldados estadounidenses no combatieron directamente en Stalingrado. La defensa de la ciudad quedó en manos del Ejército Rojo, que enfrentó a las fuerzas nazis en un sangriento enfrentamiento.
Apoyo material estadounidense
Sin embargo, Washington aportó un apoyo logístico decisivo a través del programa de Préstamo‑y‑Arriendo. Se enviaron alimentos, materias primas, equipos y municiones que reforzaron considerablemente el esfuerzo bélico soviético y contribuyeron al éxito final en Stalingrado.