El ferrocarril transcontinental y su impacto
La construcción del ferrocarril transcontinental. La finalización del primer ferrocarril que cruzó el continente en 1869 unió las costas Este y Oeste de los Estados Unidos, facilitando enormemente el traslado de personas y mercancías entre ambas regiones.
Este enlace provocó un auge económico en ciudades del Este como Nueva York, Filadelfia y Boston, que se convirtieron en importantes centros de comercio y transporte.
En comparación con otras causas citadas, el ferrocarril transcontinental tuvo un efecto mucho más decisivo en el crecimiento de las ciudades orientales durante ese periodo. Su capacidad para mover rápidamente población y bienes fue el motor principal del notable aumento demográfico y económico de esas urbes.