1. Ley de Homestead (Homestead Acts)
La Ley de Homestead de 1862 concedía tierras públicas a quienes se comprometieran a mejorar y habitar esas parcelas. Un colono podía reclamar hasta 160 acres pagando una pequeña tarifa y cumpliendo requisitos como construir una vivienda y cultivar la tierra durante varios años.
2. Concesiones de tierras
El gobierno federal entregaba concesiones a particulares, compañías y estados como incentivo para la construcción de ferrocarriles, el impulso a la educación o la expansión hacia el oeste. Estas concesiones facilitaron la fundación de nuevos asentamientos y la transferencia de extensas áreas a la propiedad privada.
3. Venta directa de tierras
Además, el Estado vendía tierras públicas directamente a los colonos mediante ventas y subastas. Los interesados podían comprar parcelas a precio fijo o competir en pujas para adquirirlas.
4. Tratados con pueblos indígenas
Estados Unidos firmó numerosos tratados con naciones indígenas para obtener territorios destinados al asentamiento. Los acuerdos incluían cesiones de tierras y la creación de reservas, aunque muchos fueron controvertidos y generaron conflictos.
5. Conquista militar y desplazamiento
En varios casos, la adquisición se logró mediante la fuerza militar y el desplazamiento de los pueblos originarios, especialmente durante las Guerras Indias, cuando el gobierno buscó ampliar su dominio territorial.
Es fundamental reconocer que estas prácticas provocaron la pérdida de territorios tradicionales, el desplazamiento y la ruptura de las culturas de los pueblos indígenas.