Crisis de los Misiles en Cuba
En octubre de 1962, Estados Unidos y la Unión Soviética vivieron una tensa confrontación de 13 días conocida como la Crisis de los Misiles en Cuba. La provocación surgió cuando la URSS instaló misiles nucleares en la isla, a apenas 150 km del territorio continental estadounidense.
La presión sobre el presidente Kennedy
El presidente John F. Kennedy se encontró bajo una enorme presión. Por un lado, la inacción habría concedido a la Unión Soviética una ventaja estratégica decisiva en la Guerra Fría. Por otro, cualquier acción militar arriesgaba el inicio de una guerra nuclear.
Opciones consideradas
Kennedy evaluó varias alternativas: un bloqueo naval (también llamado “cuarentena”), ataques aéreos contra los sitios de los misiles y una invasión terrestre de Cuba. Cada opción conllevaba riesgos políticos y militares.
La decisión del bloqueo naval
Finalmente optó por imponer un bloqueo naval, con la esperanza de presionar a Moscú sin desencadenar un conflicto abierto. El bloqueo obligó a la flota soviética a detenerse y puso en marcha negociaciones intensas.
Desenlace y consecuencias
El bloqueo resultó eficaz; la URSS aceptó retirar los misiles a cambio de garantías estadounidenses de no invadir Cuba y la retirada secreta de misiles estadounidenses en Turquía. Aunque la crisis se resolvió sin guerra, dejó a Kennedy profundamente afectado, marcando uno de los episodios más estresantes de su presidencia.