El movimiento no se limitó al Sur
Aunque los episodios más violentos y la resistencia a la desegregación se concentraron en los estados sureños, el movimiento por los derechos civiles fue un fenómeno nacional.
Acciones en otras regiones
En ciudades del norte y del oeste, como Nueva York, Chicago y Los Ángeles, se organizaron marchas, protestas y campañas para garantizar el derecho al voto, la igualdad en la educación y el fin de la discriminación.
Organizaciones como la NAACP, el Southern Christian Leadership Conference (SCLC) y el Student Nonviolent Coordinating Committee (SNCC) establecieron filiales y colaboraron con activistas locales en todo el país.
Así, la lucha por la igualdad de derechos trascendió las fronteras regionales y se convirtió en una causa compartida por estadounidenses de todas partes.