Historia de Europa

Marzo de 1994: Incendio contra la sinagoga de Lübeck

El 25 de marzo de 1994 la sinagoga situada en St‑Annen‑Straße 13, Lübeck, fue blanco de un atentado incendiario. Lübeck, conocida por su pintoresco casco antiguo, sus ladrillos, la Puerta de Holsten y su pasado hanseático, quedó marcada por este acto de odio que, según el entonces alcalde Michael Bouteiller, "entraría en la historia como la primera vez en cincuenta años que una sinagoga vuelve a ser quemada". El 25 de marzo de 2019 se conmemoró el vigésimo quinto aniversario del ataque.

El humo que alertó a los residentes

Durante la noche del 24 al 25 de marzo, los judíos que habitaban los pisos sobre la sinagoga percibieron una densa columna de humo y llamaron a los bomberos. El cuerpo de bomberos logró controlar el fuego en pocos minutos, salvando a los cinco residentes que se encontraban en el lugar. La antecámara de la sinagoga quedó destruida y se dañaron documentos de valor histórico.

Vigilia y solidaridad

La noticia del ataque se difundió rápidamente en Lübeck, en Alemania y en el resto del mundo. La reacción de la población fue de gran solidaridad: alrededor de 200 ciudadanos se reunieron esa misma noche frente a la sinagoga para una vigilia, mientras que al día siguiente unas 4 000 personas marcharon por la ciudad bajo el lema "Lübeck contuvo la respiración". Se organizaron vigilias similares en otras ciudades alemanas. El alcalde Bouteiller y la presidenta del gobierno de Schleswig‑Holstein, Heide Simonis, calificaron el hecho de "un acto de locura" que atenta contra la credibilidad de la democracia.

Acusaciones contra la DVU y los Republicanos

Políticos nacionales y regionales expresaron su horror, en un contexto marcado por actos extremistas de derecha como Hoyerswerda (1991), Rostock‑Lichtenhagen (1992), Mölln (1992) y Solingen (1993). Ignatz Bubis, presidente del Consejo Central de Judíos en Alemania, señaló a la Unión del Pueblo Alemán (DVU) y a los Republicanos como los "incendiarios intelectuales" detrás del ataque. En respuesta, el líder republicano Franz Schönhuber tildó a Bubis de "uno de los peores incitadores del pueblo alemán". La Oficina Federal para la Protección de la Constitución confirmó una campaña sistemática de los Republicanos contra la comunidad judía en ese periodo.

La pista del artefacto incendiario

La investigación, a cargo de la Fiscalía Federal, encontró en la escena un artefacto incendiario sin detonar que condujo a la identificación de cuatro jóvenes del entorno de extrema derecha de Lübeck. La orden de captura los acusaba de tentativa de homicidio y de incendio grave. Stephan W., Boris H.-M., Nico T. y Dirk B., de entre 19 y 24 años, provenían de entornos sociales difíciles y justificaron el ataque con una hostilidad generalizada hacia extranjeros y judíos. No quedó claro el grado de vínculo con organizaciones de extrema derecha.

Sentencias judiciales

En abril de 1995 el tribunal condenó a los cuatro acusados a penas que oscilan entre dos años y medio y cuatro años y medio de prisión por complicidad en incendio y por el propio incendio. No se confirmó la acusación de tentativa de homicidio, ya que los defensores alegaron desconocimiento de los pisos superiores. El juez presidente, Herrmann Ehrich, comentó que algunos de los acusados ni siquiera sabían qué era una sinagoga.

Una serie de ataques en Lübeck

El atentado de 1994 marcó el inicio de una serie de actos antisemitas en la ciudad hanseática. En mayo de 1995, durante la conmemoración del 50.º aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial, se produjo otro incendio contra la sinagoga que destruyó un cobertizo adyacente; el caso nunca se resolvió. Ese mismo año, una carta bomba —presuntamente enviada por extremistas de derecha austríacos— hirió gravemente al director del grupo parlamentario del SPD en el ayuntamiento de Lübeck. El destinatario, el vicealcalde Dietrich Szameit, denunció la sentencia de 1994 como demasiado indulgente.

1996: incendio en un centro de acogida

El 18 de enero de 1996 un incendio en una residencia para solicitantes de asilo en Lübeck causó la muerte de diez personas, generando una cobertura mediática internacional. Se sospechó de un posible ataque de extrema derecha, aunque la causa exacta nunca quedó esclarecida y el acusado fue absuelto.

Amenazas contra el pastor Harig y Günter Grass

A partir de 1997 aparecieron grafitis y amenazas contra iglesias y viviendas de miembros religiosos en Lübeck. La Iglesia de San Vicelin fue casi incendiada en mayo de ese año. El pastor Günter Harig, defensor del asilo eclesiástico, y el escritor Günter Grass recibieron amenazas con símbolos nazis tras sus críticas a la legislación de asilo. Incidentes similares se registraron en Hamburgo y Husum.

Iniciativas para fomentar la tolerancia

Desde mediados de los años 90, la administración de Lübeck implementó programas intensivos de trabajo juvenil y social, así como eventos destinados a promover la tolerancia. No obstante, persisten marchas y ataques de grupos de extrema derecha.

Vigilancia permanente de la sinagoga

Hoy la sinagoga, que cuenta con más de 600 miembros, está custodiada las 24 horas, al igual que la mayoría de instituciones judías en Alemania. En el Día de Conmemoración del Holocausto, el 27 de enero de 2019, Klaus Schlie, presidente del parlamento estatal de Schleswig‑Holstein, pidió una oposición decidida a las tendencias antisemitas actuales, señalando que "no basta con no ser antisemita o racista".

Alexander Olschanski, presidente de la comunidad judía de Lübeck, recuerda la indignación y la solidaridad mostrada tras el ataque como una prueba de que Alemania se había convertido en un segundo hogar para muchos judíos. La renovación en curso de la sinagoga simboliza la libre práctica religiosa y la resiliencia de la comunidad.