Historia de Europa

Túnel del Canal de Rendsburg: cuatro carriles bajo la NOK

Cuando el Túnel del Canal de Rendsburg se inauguró el 25 de julio de 1961, la población de la zona respiró aliviada. Hasta entonces, los conductores tenían que esperar pacientemente mientras el puente giratorio se abría para permitir el paso de los barcos.

Por Christian Wolf

El Canal de Kiel (NOK) conecta el Mar del Norte con el Mar Báltico desde 1845, dividiendo a Schleswig‑Holanda. Para que el tráfico terrestre cruzara sin problemas, se construyeron varios puentes, entre ellos el de Rendsburg. Tras el ensanchamiento del canal en 1912, el puente giratorio de 1895 fue sustituido por un moderno puente doble giratorio diseñado por el ingeniero Friedrich Voß, autor también del famoso puente alto de Rendsburg. Sin embargo, ese puente tuvo que ser reemplazado después de menos de 40 años, esta vez por un túnel.

Los atascos provocados por la apertura del puente

Uwe Steinhoff, ex oficial naval de Kiel y conferencista de historia local, relata que el tráfico vehicular aumentó drásticamente después de la Segunda Guerra Mundial. Cada día el puente debía abrirse varias veces para los buques, lo que generaba atascos de varios kilómetros tanto a la entrada como a la salida del canal, además de retrasar al tren regional.

Desplazamiento y demolición de viviendas

La decisión de construir el túnel se tomó el 23 de noviembre de 1957. Para crear el espacio necesario, se adquirieron 35 parcelas en el lado norte de Rendsburg. Se trasladaron seis casas –dos de ellas a más de 200 m y rotadas 90 °– y el resto se demolió. En el lado sur se excavó una enorme fosa donde se fabricó el segmento central del túnel, de 140 m de largo compuesto por siete bloques de hormigón unidos con juntas de caucho. Ese segmento se hundió a 20 m de profundidad, después de dragar ambas riberas para crear una zona tipo bahía que permitiera su colocación sin obstaculizar la navegación.

Operación de hundimiento: días de bloqueo y precisión milimétrica

Una vez colocado el segmento, se selló, se llenó de agua y se dejó hundir. Los ingenieros planearon 20 horas de inmersión, pero el proceso se prolongó a casi 70 horas porque el bloque debía descender de forma perfectamente nivelada. Se emplearon “vehículos de manguera” para controlar la posición, y se repararon cuerdas rotas por buzos. Tras el hundimiento, se rellenaron las bahías y se construyó un dique de 20 m de profundidad para conectar la entrada del túnel con los accesos de 250 m.

Apertura y celebración masiva

El 25 de julio de 1961, el túnel se abrió al tráfico. El evento atrajo a unas 80 000 personas. El ministro federal de Transportes, Christoph Seebohm, el ministro de Economía de Schleswig‑Holanda, Hermann Böhrnsen, y el ministro de Transportes danés, Kai Lindberg, dieron la señal de partida. Antes de que los vehículos circularan por los cuatro carriles bajo el canal, los asistentes caminaron de un extremo al otro del túnel.

Primeras reparaciones en los años 90

Tras tres décadas, el túnel mostró grietas en sus paredes de hormigón armado, provocadas por la corrosión de la armadura. Se aplicó protección contra el óxido y se volvió a sellar con hormón. Además, se instalaron paneles de protección contra incendios, según las normativas vigentes en ese momento.

Segunda rehabilitación y sobrecostos

En la década de 2000, una inspección reveló daños mucho más extensos de lo previsto. La falta de documentación y los requisitos de seguridad modernos retrasaron la obra. Lo que debía completarse en tres años (2011‑2014) se extendió a diez, y el presupuesto pasó de 25 millones a 90 millones de euros. En mayo de 2026, justo antes del 60.º aniversario, el túnel volvió a operar con sus cuatro carriles, aliviando a la economía, la política y a los usuarios diarios.