Introducción
Se suele decir que lo primero que aprendemos de un idioma son los insultos y las groserías. En la antigua Mesopotamia los sumerios ya utilizaban una variada gama de expresiones despectivas para referirse a quienes no les caían bien. A continuación presentamos algunos de los insultos más curiosos de esta lengua, sin animar a su uso, como recuerda un proverbio sumerio: «Una buena palabra es amiga de muchos hombres».
Insultos cotidianos y su contexto cultural
Lo que resulta ofensivo en una cultura puede ser neutro en otra. Por ejemplo, en la actualidad llamar a una mujer "prostituta" o a un hombre "estafador" es muy insultante, pero en Sumeria la prostitución era una ocupación aceptada; por ello el término shabarra no llevaba la misma carga peyorativa que hoy.
En una ciudad que prohibía la suciedad en los canales, Uzuh (sucio, inmundo) era un insulto muy fuerte. Otro ejemplo es Anshebarannita o Anshebarannimi (burro), que no significaba simplemente "tonto", sino alguien de escasa fortuna y algo desventurado.
Insultos basados en animales
Los sumerios asignaban cualidades distintas a los animales. Para llamar a alguien "idiota" se utilizaba Sangdu nutuku (el que no tiene cabeza) o Nungarra. Un "hombre fuerte" no se describía como Anshekunga (mula), sino como Urmah (león). Otros ejemplos:
- Kaa: zorro, usado para describir a alguien astuto y cobarde.
- Urgir: perro domesticado, con la connotación de "tragón".
- Ninggu: comilón, que para los acadios era casi un cumplido.
Insultos políticos y xenófobos
Ya en Sumeria se percibía la política: Hara (deshonesto, sinvergüenza) y Lil (loco), este último también usaba para describir los sonidos ininteligibles de los bebés, resultando aún más ofensivo. En el ámbito xenófobo aparecía Lukurra (extranjero extraño).
Los Gutis, habitantes de las montañas Zagros, eran llamados "dragones de la montaña" (Ushum), aunque el vínculo entre ese término y el dios Enki (Ushumgal) aún no está claro.
Otros términos despectivos
Algunos insultos más específicos:
- Igibala: traidor.
- Agaashgi: inútil.
- Lutumu: deshonesto, como el empleado que roba dinero.
- Zuh: ladrón armado.
- Nibulung: presumido.
- Zizna: deformado, mal hecho.
- Nisuub: cobarde.
Formación de los insultos
En sumerio, para indicar que el insulto se dirige a una persona, se antepone el prefijo -lu (persona) y se añade el sufijo -men (singular) o -menzen (plural). Así, "ladron" sería Lúzuhmen y "ladrones" Lúzuhmenzen. Esta estructura refleja la naturaleza aglutinante del idioma.
Conclusión
Los insultos sumerios revelan mucho sobre la sociedad, la economía y la mentalidad de la época. Aunque algunos términos pueden sonar extraños para nosotros, todos ellos forman parte del rico legado lingüístico de una de las civilizaciones más antiguas del mundo.