El 25 de agosto de 1967 el vicepresidente Willy Brandt, sonriendo, presionó un gran botón rojo frente a las cámaras en la Feria Internacional de Electrónica de Consumo de Berlín. Ese gesto marcó el inicio de una nueva era: la televisión alemana empezó a emitir en color.
El inicio de la televisión a color: el botón era una ilusión
En realidad, el botón que Brandt pulsó era sólo una réplica. Un asistente técnico activó el conmutador real unos segundos antes, lo que provocó que la señal en color comenzara antes de lo anunciado. Apenas 6 000 hogares disponían entonces de un televisor que costaba entre 2.400 y 4.000 marcos, por lo que pocos notaron el adelantamiento. El verdadero impulso llegó con la Copa del Mundo de 1974, cuando millones de alemanes compraron televisores a color para seguir el torneo.
La carrera por la mejor TV a color
Durante años, ingenieros de laboratorios industriales trabajaron para llevar imágenes coloridas a la pantalla. EE. UU. introdujo la televisión a color en 1954 bajo el estándar NTSC, pero presentaba defectos frecuentes: rostros que se volvían verdes o prados que aparecían azulados. Las empresas comprendieron que resolver esos problemas significaría grandes ganancias, y la búsqueda se intensificó también en Alemania.
Walter Bruch y su equipo en Telefunken, Hannover, se propusieron crear un sistema de transmisión de color fiable. Bruch trabajó en un laboratorio instalado bajo su propia casa, siguiendo de cerca los avances estadounidenses y el rival francés SECAM. Finalmente, perfeccionó la tecnología NTSC existente, dando origen al sistema PAL.
PAL se consolida como estándar en (casi) toda Europa
El 31 de diciembre de 1962 Telefunken registró una "recepción de televisión a color para un sistema NTSC verdadero" en la Oficina Alemana de Patentes. En enero de 1963 Bruch presentó su versión basada en PAL a expertos de la Unión Europea de Radiodifusión. Dos años y medio después, el gobierno federal decidió adoptar PAL para la transmisión en color, y la mayoría de los países de Europa Occidental siguieron el ejemplo, excepto Francia, que mantuvo su propio SECAM.
Aunque la decisión estaba tomada, la implementación tardó varios años. Se debatieron patentes y fueron necesarios ajustes técnicos: los estudios, sistemas de transmisión y receptores debían convertirse a la tecnología de tres canales. Además, los técnicos tuvieron que garantizar que los televisores en blanco y negro siguieran recibiendo la señal sin pérdida de calidad.
Reconocimientos a Walter Bruch
Walter Bruch quedó en la historia de la televisión como el "Señor PAL". Recibió numerosos galardones: en 1964 la Universidad de Hannover le otorgó un doctorado honorario; en 1968 una universidad del Saarland le concedió una cátedra honoraria; ese mismo año recibió la Gran Cruz del Mérito y una calle de Hannover fue nombrada en su honor. Sin embargo, críticos acusan a Bruch y a Telefunken de haber patentado y comercializado una tecnología ya conocida. PAL se convirtió en el estándar más extendido a nivel mundial, aunque hoy ha sido reemplazado por la televisión digital.