Orígenes y llegada a la frontera romana
Frigiterno, cuyo nombre gótico original era Frithugarnis ("Deseando paz"), nació en una época en que los godos buscaban asilo dentro del Imperio. Como líder de los Thervingi, solicitó al emperador Valente que su pueblo se asentara al otro lado del Danubio, bajo la condición de foederati. La razón de esta petición no fue la mera ambición territorial; los hunos habían devastado a los ostrogodos en 376, y los supervivientes alertaron a los visigodos del peligro inminente.
El César del Este, Flavio Julio Valente, ya había combatido a los godos entre 367 y 369 y vio en la alianza con los visigodos una barrera estratégica contra los hunos. A cambio de la ciudadanía romana y la exención de impuestos, los visigodos se comprometieron a servir como ejército auxiliar.
Problemas en Moesia
El asentamiento de los visigodos en la provincia de Moesia, entonces pobre y despoblada, no estuvo exento de conflictos. La aristocracia conservadora y la Iglesia se opusieron a la decisión imperial, mientras que el procurador de la provincia, Lucipino, infló los precios de los suministros destinados a los foederati, provocando hambrunas y descontento.
En 377, el pagano Athanaric, rival tribal de Frigiterno, cruzó el Danubio para unirse a sus compatriotas, avivando la hostilidad eclesiástica. Cuando Frigiterno descubrió el complot de Lucipino para asesinarlo, lo mató durante un banquete.
La marcha hacia Tracia y la batalla de Adrianópolis
Desconectado del Imperio y con su pueblo hambriento, Frigiterno avanzó hacia Tracia, saqueando ciudades y campos. Dos pequeñas legiones romanas fueron aniquiladas, lo que alertó a la corte de Constantinopla. Valente, entonces en Antioquía contra los persas, dejó el frente oriental y condujo una fuerza de siete legiones (≈21 000 hombres) y numerosos auxiliares hasta Adrianópolis (actual Edirne, Turquía).
El 9 de agosto de 378, Valente salió del campamento romano y se posicionó en la llanura frente a los godos. La caballería gótica, comandada por Winging, rompió la débil caballería romana y atacó los flancos de las legiones, mientras Frigiterno presionaba el centro. En cuestión de horas, dos tercios del ejército romano fueron aniquilados, incluido el propio emperador Valente, cuya muerte sigue siendo objeto de debate entre las fuentes de Ammiano Marcelino.
"Fue herido mortalmente por una flecha y expiró" (XXXI.12).
"Valente fue herido, llevado a una cabaña de madera que los godos incendiaron sin saber quién estaba dentro" (XXXI.13.14‑6).
Los supervivientes, bajo el mando de Víctor y Ricimero, se retiraron hacia las murallas de Adrianópolis, dejando al Imperio de Constantinopla sin defensa en la mayor parte de su territorio europeo.
Consecuencias y legado
Frigiterno murió como rey absoluto de los visigodos en 380, siendo sucedido por su antiguo rival Athanaric. En 381, el nuevo emperador del Este, Teodosio I, otorgó a los visigodos el estatus permanente de foederati. La catástrofe de Adrianópolis obligó a Teodosio a reorganizar el ejército: se fortalecieron los dux (duques) al mando de tropas de frontera (limitanei) y se creó un ejército móvil (comitatenses), sentando las bases de lo que más tarde sería el feudalismo.
Frigiterno quedó como una figura central en la transformación del Imperio romano de Oriente y en el ascenso de los pueblos germánicos.
Twentieth installment of “Archienemies of Rome”. Collaboration of Gabriel Castelló.