Historia de Europa

La cerveza en el Antiguo Egipto

Se suele pensar que la cerveza nació entre los pueblos germánicos y que, gracias al Imperio romano y la popularidad del vino, tardó en producirse y difundirse hasta después de las invasiones de los llamados bárbaros. Sin embargo, ya milenios antes la bebida era conocida por civilizaciones tan antiguas como los sumerios y los egipcios.

Orígenes y mitología

En el Antiguo Egipto, tanto en Alto como en Bajo Egipto, existía una verdadera industria cervecera: se cultivaba cebada en las riberas del Nilo y se elaboraba cerveza para el consumo cotidiano y los rituales. La invención se atribuye al dios Osiris, señor de Abydos y Busiris, juez de los muertos y espíritu regenerador que hacía germinar los cultivos tras las inundaciones.

Ingredientes y variedades

La cerveza egipcia no se parecía a la que conocemos hoy. Su base no era 100 % cebada; a menudo se utilizaba espelta (trigo importado, probablemente de Palestina, Chipre o Turquía) porque la cebada era más costosa. Existían diferentes tipos:

  • La cerveza “ordinaria”, espesa, turbia y de color rojizo.
  • Cervezas de ofrenda a los dioses, dulces o saladas.
  • La cerveza dulce, aromatizada con dátiles o miel, ya que la caña de azúcar y la remolacha azucarera eran desconocidas.

En ocasiones la cerveza era tan densa que se consumía como alimento, al estilo de un puré o una sopa fría, o se bebía mediante una pajilla.

Proceso de elaboración

Según un papiro del alquimista Zósimo de Panópolis, el método era riguroso y debía respetarse en todas las nomos (provincias). El gobernante provincial, el nomarca, respondía ante el faraón de que se siguiera al pie de la letra.

Los granos germinados de cebada y espelta se trituran en un mortero; con su harina se forma una masa que se endurece con los pies en una vasija. Con esa masa se elaboran panes cerveceros que se hornean, quedando húmedos por dentro. Una vez fríos, se parten y se colocan en jarras con agua azucarada. Tras añadir la levadura y concluir la fermentación, se transfieren a una gran cubeta, diluyendo y tamizando la masa triturada varias veces. El líquido resultante se guarda en cuevas frescas.

El recipiente se sellaba con arcilla cocida y, como una primera forma de denominación de origen, se grababa un jeroglífico en la tapa para certificar la calidad y el origen del producto.

Usos medicinales y económicos

La cerveza también tenía aplicaciones terapéuticas y, en ocasiones, se utilizaba como medio de pago. Médicos como Hesy‑Ra (alrededor de 3000 a.C.) y textos médicos como los papiros Ebers, Lahun o Hearst describen remedios a base de cerveza: como diurético, para prevenir resfriados (cerveza macerada con cebolla) o como antídoto contra la resaca, recomendando colgar del cuello un collar de hojas de ruscus racemosus.

Colaboración de Pedro Sanmartín