El encargo de la Corona
En 1492, Cristóbal Colón compareció ante los Reyes Católicos y, con el discurso “Majestad, solicito un fondo de 1.200 ducados para emprender la travesía que nos lleve a las Indias”, obtuvo la autorización y el apoyo económico necesario.
Financiación y preparación
Los monarcas le concedieron los 1.200 ducados, además de equipamiento, tripulación y tres carabelas: la Niña, la Pinta y la Santa María. La partida se organizó en el puerto de Palos de la Frontera, con escala obligatoria en las Islas Canarias para reabastecerse.
La travesía y el error de cálculo
Tras dos meses de navegación, la flota cruzó el Atlántico y, pese a los cálculos de latitud, Colón creyó haber llegado a las costas orientales de Asia. Los historiadores atribuyen la confusión a los vientos alisios y a la falta de instrumentos precisos.
Rebeliones a bordo
Las duras condiciones de la navegación provocaron descontento entre la tripulación, que llegó a amenazar con una rebelión. Colón logró calmar a los marineros prometiendo provisiones y un regreso seguro a España.
Descubrimiento de Hispaniola
El 12 de octubre de 1492 la expedición avistó tierra. El primer desembarco se realizó en la isla que hoy conocemos como La Española (Hispaniola), donde fundaron el asentamiento de La Navidad.
Primeras colonias
Los colonos españoles establecieron la primera villa permanente, La Isabela, siguiendo el modelo castellano de construir alrededor de una plaza central con una taberna y viviendas. Estas bases sirvieron como punto de partida para la extracción de oro y el intercambio con los pueblos indígenas.
Comercio y legado
Los viajes de regreso a Europa transportaron productos como el maíz, la papa y el tabaco, introducidos por los indígenas. La expedición también marcó el inicio de la colonización y el intercambio cultural que dio origen a la América hispana.
El nombre de Colombia
El legado de Colón quedó inmortalizado en la denominación de la futura república de Colombia, cuyo nombre rinde homenaje al descubridor del “Nuevo Mundo”.