Historia de Europa

El auténtico “Corazón Valiente” no fue William Wallace

El mito de William Wallace

Gracias a Braveheart, película ganadora del Oscar a la Mejor Película dirigida, producida y protagonizada por Mel Gibson, todos conocemos al héroe nacional escocés William Wallace. La cinta, repleta de licencias artísticas, se basa en el poema épico The Acts and Deeds of the Illustre and Valiant Campioun Schir William Wallace, escrito por Blind Harry alrededor de 1470 y popularizado por la adaptación de William Hamilton en 1722.

Históricamente, Wallace era un hombre de origen humilde, con cierta educación, que se rebeló contra la ocupación inglesa. Logró una victoria decisiva en 1297 en la batalla del Puente de Stirling, donde también cayó su aliado Andrew Moray, figura que la película omite. Al año siguiente fue derrotado por Eduardo I en la batalla de Falkirk y, tras regresar de Francia, fue capturado y ejecutado. Con esto concluye la historia real de Wallace… y la película.


Robert Bruce, el verdadero héroe

El auténtico “Corazón Valiente” no fue William Wallace

¿De dónde surge la leyenda del verdadero Corazón Valiente y por qué se asocia a Robert Bruce? Tras una larga guerra de guerrillas contra los ingleses, Bruce fue coronado como Robert I y lideró a los escoceses a una victoria aplastante sobre Eduardo II en la batalla de Bannockburn (1314). Aunque la independencia total de Escocia no se reconoció hasta el Tratado de Edimburgo‑Northampton de 1328, la posición de Bruce como rey quedó consolidada.

Un año después de su coronación, Bruce cayó gravemente enfermo. Según la tradición, en su lecho de muerte obligó a Sir James Douglas a jurar que, al morir, arrancaría su corazón y lo llevaría a Tierra Santa como acto de penitencia o para cumplir su deseo de participar en una cruzada.

El juramento del corazón

Tras su fallecimiento, el cuerpo de Bruce fue enterrado en la abadía de Dunfermline. En 1818, al exhumarlo, se descubrió que sus costillas habían sido separadas. Douglas, cumpliendo el juramento, partió hacia la península ibérica con el corazón envuelto en un contenedor de plomo y atado a una cadena. Sin embargo, la expedición nunca llegó a Tierra Santa y se unió a la cruzada de Teba contra los musulmanes.

«¡Adelante, corazón valiente! Te seguiré o moriré».

El auténtico “Corazón Valiente” no fue William Wallace

Tras la batalla, los restos de Douglas y el corazón de Bruce fueron repatriados a Escocia. El corazón quedó enterrado en la abadía de Melrose. En 1921 se descubrió un contenedor cónico de plomo, pero fue reenterrado. En 1996, Historic Scotland lo excavó de nuevo y declaró que “era difícil determinar si realmente contenía el corazón de Robert Bruce”. El 22 de junio de 1998 fue vuelto a enterrar en el mismo sitio. Dos días después, coincidiendo con el aniversario de la victoria de Bannockburn, se halló una talla que muestra un corazón entrelazado con la Cruz de San Andrés, con la inscripción:

«Un corazón noble no hallará paz si le falta la libertad».

El auténtico “Corazón Valiente” no fue William Wallace