Introducción
Catalina II de Rusia, conocida como Catalina la Grande, no fue una tirana absoluta, sino una monarca ilustrada que buscó modernizar su imperio.
Reformas y modernización
Impulsó reformas administrativas, legales y educativas, promovió las artes y la ciencia, y apoyó la creación de escuelas y academias.
Relación con la Ilustración
Mantuvo correspondencia con figuras emblemáticas de la Ilustración como Voltaire y Diderot, incorporando sus ideas a sus políticas.
Ejercicio del poder
Aunque concentraba la autoridad, utilizó su poder para fomentar el progreso y mejorar la vida de sus súbditos, evitando el autoritarismo extremo.
Conclusión
Por ello, se la describe mejor como una despotismo benevolente e ilustrado, más que como una tirana de puño de hierro.