Historia de Europa

Amor y Paz: La llegada de Jimi Hendrix a la isla

Se prometía el "Woodstock alemán": miles de hippies peregrinaron al Love & Peace Festival en Fehmarn en 1970 para rendir homenaje a su dios de la guitarra, Jimi Hendrix. Ese sería su último concierto festival.

Por Sabine Leipertz

Un año después de Woodstock, en septiembre de 1970, tres jóvenes del norte de Alemania intentaron escribir historia musical en Fehmarn con el Love & Peace Festival. Un objetivo ambicioso, pues festivales como Monterey, Altamont, Isle of Wight y, sobre todo, Woodstock, habían elevado la vara a niveles legendarios. Allí los niños de la flor celebraban amor y paz.

Love & Peace en Fehmarn: lluvia, caos y números rojos

El festival pasó a la historia, aunque no tanto por la música. Los imprevistos climáticos de la isla y una planificación deficiente lo hundieron en la lluvia, el caos y unas pérdidas económicas considerables. Sin embargo, Fehmarn quedó con una piedra conmemorativa a Jimi Hendrix y la leyenda de haber sido el último concierto en vivo del ídolo.

1970: los Beatles se separan, Jimi despega

Musicalmente, 1970 fue duro: en abril los Beatles anunciaron su ruptura, Queen y Kraftwerk iniciaron sus carreras, Mungo Jerry sacó el éxito veraniego "In The Summertime" y Roy Black lideró las listas alemanas con "Dein schönstes Geschenk". Led Zeppelin mantuvo "Whole Lotta Love" en los primeros puestos siete semanas. Desde Woodstock, Hendrix estaba en la cúspide de su carrera, considerado uno de los guitarristas más innovadores de su tiempo. El documental "Woodstock – 3 días dedicados al amor y la música" llegaba a los cines, extendiendo la vibra flower power por el norte de Alemania.

Summer of Love: Beate Uhse aporta dinero y preservativos

Helmut Ferdinand, Christian Berthold y Tim Sievers, todos alrededor de los 30 años, querían replicar el movimiento love‑and‑peace en Fehmarn. Contaron con 200.000 DM de patrocinio gracias a Beate Uhse, cuya cadena de sex‑shops también sirvió como punto de reserva anticipada. La directora usó el festival como escaparate para sus tiendas y, al final, repartió preservativos entre la multitud hippie.

Estrellas del momento, pero sin experiencia organizativa

El cartel incluía a Jimi Hendrix, Ten Years After, Canned Heat, Taste, Colosseum, Cactus, Ginger Baker’s Air Force, Sly & The Family Stone, Procol Harum, Mungo Jerry y The Faces. Nunca antes había habido un festival de tal magnitud en Alemania, pero los organizadores desconocían el mundo del gran espectáculo musical. Los costes se dispararon, la comida para los asistentes era escasa y el proyecto se fue al abismo. La presencia de una pandilla de rockeros de Hamburgo agravó la situación.

El comienzo del fin de una era

Cuando miles de hippies de toda Europa llegaron a Fehmarn, la era flower power ya estaba muriendo. Alan "Blind Owl" Wilson, guitarrista y cantante de Canned Heat, falleció el 3 de septiembre por una sobredosis de barbitúricos, un día antes del inicio del festival, a los 27 años. Poco después, otros íconos como Jimi Hendrix y Janis Joplin, también miembros del mítico "Club de los 27", encontrarían su fin.

Lluvia y barro: Joan Baez y Taste no aparecen

El 4 de septiembre, alrededor de 20.000 amantes de la música esperaban en el barro de un prado cerca del faro de Flügger. Veit "Fiete" Marx‑Haupenthal (de Neustadt) y Wolfgang Klockmann (de Hamburgo) estaban entre los asistentes. Mientras Fiete viajaba en una vieja R4 y acampaba con una tienda, Klockmann llegó en furgonetas VW cargadas de comida, tabaco y bebidas. El clima no colaboró y varias bandas anunciadas (Taste, Ten Years After, Colosseum, John Mayall, Joan Baez y Procol Harum) cancelaron su presentación.

"Sin amor, pero con mucha paz"

Fiete, de 21 años, recordaba: "Queríamos escuchar a Grateful Dead, Jefferson Airplane, Canned Heat… Tres días de amor y paz… Pero el amor no había, todo estaba húmedo, embarrado y lúgubre. Las chicas temblaban, pero el ambiente entre la gente era genial. Nos compartíamos tabaco, cerveza y comida. No había amor, pero sí paz y muchísima gente".

Media siglo después, Klockmann, entonces de 19 años, recordaba: "La vibra era excelente, todos esperábamos algo y había un sentimiento de comunidad. Creo que la mitad de la gente fumaba marihuana, lo que ayudó a tolerar el mal tiempo".

Tormenta, descargas eléctricas y un valiente Alexis Korner

El bluesero británico Alexis Korner, además de tocar, actuó como maestro de ceremonias. Cuando la tormenta se intensificó y varias bandas cancelaron, el sonido era casi imposible: los altavoces colgaban de postes de madera y la lluvia provocó descargas eléctricas en los instrumentos, obligando a más cancelaciones.

Korner intentó animar al público con su música y con intervenciones improvisadas. Incluso se presentaron chicas semi‑desnudas que recordaron la atmósfera de Woodstock.

¡Bajen las tiendas, Jimi está llegando!

Tras dos días de lluvia y barro, los asistentes esperaban ansiosos a Hendrix. El artista había anunciado su aparición para la noche del sábado, pero prefería quedarse en un hotel de Puttgarden. Ni helicóptero ni limusina llegaron al recinto. El domingo al mediodía aún no se sabía si aparecería.

El dúo folk Witthüser y Westrupp mantuvo el ánimo. Korner, mientras, transmitía la petición de Hendrix: "Quisiera que bajaran sus tiendas porque me recuerdan a los campamentos de Harlem donde dormía". Los hippies, fieles a su espíritu anti‑autoritario, obedecieron.

"Me vale un carajo si me abuchean"

Justo antes de que Hendrix subiera al escenario, la tormenta amainó. "Eran las doce y dijeron: ‘¡Está en el escenario!’" recuerda Fiete. "La lluvia paró, el sol salió y Jimi apareció con su bata de loro. Fue una locura". Klockmann añade: "Cuando llegó, el cielo se abrió y el sol brilló. Fue mágico".

El público, entre vítores y abucheos, escuchó la respuesta del guitarrista: "Me vale un carajo si me abuchean, siempre que lo hagan en la tonalidad correcta". Y empezó a tocar.

Final caótico: disturbios y fuego en el último día

Tras la actuación de Hendrix, el festival no tuvo un final feliz. Desde el primer día hubo luchas de poder entre los stewards organizados y entre 150‑200 rockeros de Hamburgo que intentaban imponer su propio orden. Los enfrentamientos culminaron el último día cuando un grupo de stewards exigió su pago frente al centro organizativo. Los organizadores desaparecieron, la caja quedó vacía y, finalmente, los contenedores incendiaron, creando una escena de caos total.

Con los años se rumoró que una delegación de los "Hells Angels" de Hamburgo actuó como seguridad y provocó el alboroto, aunque la chapter alemana de esa banda no se fundó hasta 1973.

Piedra conmemorativa del casi último concierto en vivo

Una piedra en Flügger Strand, Fehmarn, recuerda la actuación de Jimi Hendrix en el Love & Peace Festival de 1970. Muchos, incluido Wolfgang Klockmann, abandonaron el recinto tras el concierto, agotados y helados. Aunque el festival no fue el último concierto de Hendrix (tocó nuevamente en el Ronnie Scott's de Londres el 16/17 de septiembre antes de fallecer), sí fue su última presentación al aire libre. Fehmarn puede sentirse orgullosa de haber sido escenario de ese momento histórico.