Historia de Europa

60 barcos griegos vencen a 120 enemigos gracias a un arma secreta

60 barcos griegos vencen a 120 enemigos gracias a un arma secreta

Fundación de Alalia en Córcega

Alalia, la actual Aleria, fue una ciudad griega fundada por colonos de Focea, en Asia Menor, durante la Segunda Colonización Griega. Los foceanos, procedentes de Focia y Atenas, también fundaron otras urbes a lo largo de las costas italiana y francesa, siendo la más importante Marsella.

Primeros años y expansión

Pronto los foceanos dominaron el comercio de la región y se vieron enfrentados a etruscos, fenicios y cartagineses. La competencia comercial generó hostilidades. Alalia se fundó alrededor del 562 a.C., aproximadamente cuarenta años después de la fundación de Marsella.

Cuando los persas ocuparon la metrópolis de Focea, muchos de sus habitantes se establecieron en Alalia. En el 540 a.C. fundaron también la ciudad de Elea, en Campania (Italia), creando una red de colonias estratégicas.

Alianza etrusco‑cartaginesa

Los etruscos y cartagineses percibieron la amenaza y decidieron unirse contra los griegos. Juntaron una flota de al menos 120 barcos pentágonos (con 50 remos cada uno). Los foceanos contaban con apenas 60 navíos de cinco mástiles y quizá algunos biremados. La decisiva batalla naval tuvo lugar, con gran probabilidad, en el 535 a.C.; algunas fuentes sitúan el enfrentamiento entre 540 y 535 a.C.

La batalla y el arma secreta

Los detalles son escasos, pero la contienda se desarrolló con gran ferocidad. Según Heródoto, los foceanos lucharon “como leones” pese a la superioridad numérica enemiga. Heródoto también señala que, por primera vez, los griegos emplearon en esta batalla una pistola de bronce como arma principal, junto con tácticas de abordaje y el uso del “diaplo”, que más tarde perfeccionarían contra los persas en la batalla de Mícala y, lamentablemente, entre ellos mismos.

En el cruento enfrentamiento, los foceanos, contra todo pronóstico, lograron la victoria, aparentemente gracias a su “arma secreta”. Sin embargo, perdieron dos tercios de sus naves y las que sobrevivieron quedaron gravemente dañadas, lo que los obligó a abandonar Córcega y refugiarse en Rígio.

Consecuencias y posteriores derrotas

La brutalidad del combate quedó patente cuando los etruscos apedrearon a muerte a todos los prisioneros griegos capturados, mientras los cartagineses los vendieron como esclavos. La victoria griega resultó ser pírrica. Los derrotados de Alalia sufrirían nuevas derrotas posteriormente.

Los cartagineses padecieron dos humillantes derrotas a manos de los foceanos de Marsella, y los etruscos fueron aplastados por los griegos del sur de Italia cuando intentaron atacar. Por su parte, los cartagineses lograron frenar los intentos de colonización griega en el norte de África.