La infantería micénica antes de Troya
Hasta la Guerra de Troya (mediado del siglo XIII a.C.) la unidad básica de los ejércitos micénicos era un soldado armado con un escudo octogonal o de pie y una lanza larga (más de 3 m). Combatía en formación cerrada, tipo falange, y este modelo persiste en la descripción homérica de los troyanos.
Transformaciones tácticas y de armamento
Algunos estados micénicos como Pilos, Creta y Salamina mantuvieron el estilo tradicional en la llanura troyana, mientras que otros adoptaron tácticas más flexibles. Los cambios respondieron a la evolución de la caballería y a una visión más amplia de la guerra.
Los acaeos de la época comenzaron a asemejarse al hoplita clásico: la larga lanza dio paso a una más corta y ligera, utilizable también como jabalina, y la espada larga se sustituyó por espadas rectas de unos 60 cm de hoja.
Probablemente llevaban jabalinas adicionales, que lanzaban antes del contacto y luego combatían con lanza y espada, como los hoplitas del período geométrico temprano.
Flexibilidad en el campo de batalla
El hoplita acaeo podía luchar en cualquier terreno, formando falanges densas o filas más sueltas “peltásticas”, según el enemigo y el relieve. Así como los hoplitas expedicionarios de los siglos V‑IV a.C., los macedonios y sus peltastas.
Los escudos octogonales fueron reemplazados por redondos o ligeramente elípticos, semejantes a los representados en la famosa vasija guerrera boeotina.
El combate según Homero
En la Ilíada Homero describe a estos guerreros afilando sus espadas, golpeando con sus lanzas y combatiendo con gran dinamismo. Las batallas eran más fluidas, pareciendo una sucesión de choques individuales. Sólo cuando se aproximaban las hordas de carros enemigos se reforzaban los “yokes” (filas).
En la retaguardia se ubicaban arqueros que apoyaban la formación con disparos por encima. Cuando el enemigo era infantería con armas montadas, los hoplitas acaeos “abrían” sus filas para reducir las bajas por proyectiles y atacar con rapidez.
Los primeros escuadrones: los Promachoi
Los combatientes de la primera fila, llamados Promachoi, portaban coraza tipo campana (herencia geométrica) y escudos con empuñadura, que podían usar ofensivamente.
Apoyo de peltastas y unidades ligeras
Los hoplitas eran reforzados por contingentes de regiones montañosas —locrios, fósicos, aitolios, epirotes y pílios— que luchaban “peltásticamente”. Los frescos del llamado Palacio Nestoriano en Pilos muestran a la infantería ligera pília con casco, lanza corta‑jabalina y espada, persiguiendo a los bárbaros oresivios.
Los mirmidones de Aquiles
Una excepción son los famosos mirmidones de Aquiles. Armados con escudo redondo, lanza, jabalina y espada, y equipados con casco y coraza, eran una unidad de élite no por su tecnología, sino por su táctica ofensiva. Atacaban con ímpetu, sorprendiendo al enemigo y desbaratando sus filas. Si los contrincantes carecían de entrenamiento y cohesión, eran fácilmente superados por la carga mirmidónica.
En la Ilíada se evidencia el temor que los troyanos sentían hacia los mirmidones y su líder, a pesar de que su número era reducido: unos 2 500 hombres según el poema.
Legado
El hoplita acaeo es el antepasado directo del hoplita del período geométrico y el “bisabuelo” de los hoplitas que alcanzaron la gloria en los siglos V y IV a.C.