Organización y personal
El pelotón era la unidad de combate combinada más pequeña del ejército griego en 1940. Cada pelotón agrupaba tres grupos de combate de 13 hombres, sumando 39 soldados. El mando recaía en un subteniente o ayudante, asistido por un sargento adjunto, un cabo de artillería, un observador y un transmisor. En total, el pelotón contaba con 44 efectivos.
Armamento
El equipamiento del pelotón incluía:
- 3 ametralladoras ligeras, una por cada grupo de combate.
- 4 cañones de campaña y 9 obuses ligeros.
- 20 fusiles de asalto.
- 8 pistolas, portadas por el líder del pelotón, el sargento adjunto y los tiradores/cargadores de las ametralladoras.
Modos de empleo
El pelotón, como unidad maniobrable, podía combinar las acciones de sus tres grupos de combate según la situación:
- Ante una resistencia enemiga aislada, un grupo atacaba mientras otro lo apoyaba y el tercero permanecía como reserva.
- Si se enfrentaba a dos resistencias, dos grupos atacaban simultáneamente y el tercero actuaba como fuerza de maniobra.
- En caso de una resistencia fuerte, los tres grupos podían concentrarse en un único frente, con ametralladoras agrupadas para crear una base de fuego sólida.
- Era frecuente agrupar a los tiradores bajo el mando del cabo de artillería, formando semi‑grupos que se utilizaban de forma flexible.
- Tras capturar morteros ligeros italianos de 45 mm (Brixia), los pelotones incorporaron también semi‑grupos de morteros.
Funciones del líder del pelotón
El subteniente dirigía la coordinación de los tres grupos de combate y del semi‑grupo de tiradores. Sus responsabilidades incluían:
- Distribuir misiones y fijar objetivos para cada sub‑unidad.
- Determinar la velocidad de avance y los puntos de salto durante la ofensiva, manteniendo siempre al menos un grupo en movimiento.
- Aprovechar cualquier oportunidad para penetrar o rodear la posición enemiga.
- Mantener contacto constante con los jefes de grupo, con el capitán de compañía y, por supuesto, con sus hombres, conociendo sus capacidades y limitaciones.
- Comunicar sus decisiones al sargento adjunto, quien lo sustituiría en caso de caída.
Cadenas de mando auxiliares
Sargento adjunto: segundo al mando, supervisa la ejecución de las órdenes y reemplaza al líder si fuera necesario.
Cabo de artillería: dirige el semi‑grupo de tiradores cuando está formado; en su ausencia, se encarga del suministro de municiones y otras tareas asignadas.
Observador: controla el terreno frente al eje de avance, vigila los movimientos de los grupos y actúa como enlace con pelotones vecinos.
Transmisor: mantiene la comunicación del pelotón con la compañía y lleva las órdenes a los jefes de grupo cuando no existen otros medios.
Formaciones de combate
El pelotón podía desplegarse de distintas maneras según la misión:
- Formación lineal: los tres grupos alineados uno al lado del otro, utilizada cuando el pelotón era la fuerza de avance de la compañía o cuando se necesitaba usar simultáneamente las tres ametralladoras.
- Formación en triángulo (o triángulo invertido): el grupo líder en la punta y los otros dos formando la base, o bien dos grupos al frente y el tercero como reserva. Esta era la disposición más habitual.
- Formación en cuña o en zigzag: para maniobras de flanqueo o para enfrentar posiciones enemigas en relieve.
Cuando la distancia al enemigo era inferior a 400 m, los grupos adoptaban una línea de batalla para maximizar el fuego de todas sus armas.
En caso de ataque exitoso, el pelotón debía organizar rápidamente el terreno ocupado. Si el ataque fracasaba, debía afianzarse en la posición alcanzada y esperar refuerzos, sin retroceder salvo extrema necesidad.
En combates de trincheras, el semi‑grupo de tiradores resultaba crucial por su capacidad de fuego curvo y preciso.
El frente de avance de cada pelotón no debía superar los 100 m, y, una vez capturada una posición enemiga, el pelotón continuaba la ofensiva contra la siguiente, siempre que las órdenes, las bajas y el suministro de municiones lo permitieran.