Carta de Mikis Theodorakis a Blagoza Nakoski
En una carta dirigida al tenor macedonio Blagoza Nakoski, Mikis Theodorakis explica por qué rompió sus relaciones con el dictador yugoslavo Josip Broz Tito y defiende la posición griega frente al uso del nombre “Macedonia”.
Theodorakis recuerda que, antes de la Segunda Guerra Mundial, el Partido Comunista Griego (KKE) buscaba la adhesión a la Internacional Comunista. Como condición, los partidos comunistas de Bulgaria y Yugoslavia exigieron la creación de un estado comunista independiente llamado “Macedonia”, que incluía también el territorio norte de Grecia.
Este planteamiento provocó una gran polémica en Grecia y obligó al KKE a retractarse, aunque la idea quedó latente y reapareció después de la guerra, cuando Tito nombró “Macedonia” a la república yugoslava del Vardar, con la intención de abrir una posible reivindicación del territorio griego del Egeo.
Según Theodorakis, la Grecia de la posguerra dependía del apoyo de los países occidentales, especialmente de Gran Bretaña, que no quería que Tito se acercara a Moscú. Por eso los gobiernos griegos no protestaron en su momento, mientras el mundo observaba cómo Tito utilizaba el nombre “Macedonia” como un “caballo de Troya” para sus aspiraciones territoriales.
El compositor critica el mito que vincula a los habitantes de la región con Alejandro Magno y la idea de una “Macedonia del Egeo” que, según él, amenaza la integridad territorial de Grecia. Afirma que, aunque muchos macedonios se consideren parte de ese mito, Grecia tiene derecho a defender su soberanía.
En la década de 1970, Theodorakis compuso la música para la película yugoslava «Batalla de Siukeska» y mantuvo una relación cordial con Tito. Sin embargo, cuando Tito le solicitó escribir la banda sonora de una película de Skopje que mostraba a los griegos como conquistadores de Tesalónica, Theodorakis rechazó rotundamente y confrontó al líder yugoslavo, alegando que la defensa del territorio griego era una cuestión de patriotismo.
El compositor concluye declarando que no tiene nada contra el pueblo macedonio, al que respeta por su cultura, pero que no aceptará que se utilice la “coexistencia pacífica” como pretexto para comprometer la integridad de Grecia.
Respuesta de Blagoza Nakoski
El tenor de Skopje, Blagoza Nakoski, respondió a la carta de Theodorakis mediante una carta abierta publicada en los medios locales. En ella, Nakoski expresó su sorpresa por la postura del compositor griego y defendió una visión más cosmopolita del arte.
«Señor Theodorakis, esperaba de un artista de su talla un mayor cosmopolitismo. La música nos permite derribar muros y unir a los pueblos. Su obra «Zorbas», representada en 1997 en el Teatro Nacional de Macedonia con la presencia del entonces presidente Kiro Gligorov, mostró que la cultura puede ser puente entre nuestras naciones».
Nakoski rememoró también su visita al cementerio de Boutel, donde descansan los restos de Zorbas, y subrayó que esa historia podría ser un ejemplo positivo de contacto cultural entre los pueblos balcánicos.
El tenor concluye invitando al diálogo y a la búsqueda de soluciones constructivas que respeten tanto la identidad griega como la macedonia.
Fuente: FIRST SUBJECT