Historia de Europa

Phoivos Klokkaris: los héroes griegos de la EOKA… Lucharon por la unión

Phoivos Klokkaris: los héroes griegos de la EOKA… Lucharon por la unión

La lucha nacionalista helénica de Chipre contra el Imperio Británico

El movimiento de liberación nacional del helenismo chipriota contra el Imperio Británico constituye, sin duda, el periodo más glorioso de sus tres mil años de historia. La pequeña pero decidida “ejército invisible” de la EOKA, surgida del corazón del helenismo sometido, con una juventud audaz, demostró la fortaleza necesaria para enfrentar al poderoso imperio inglés.

El arma general E.A. Phobou Klokkaris

Ese fuego inextinguible se avivó con el referéndum de unión organizado por la Iglesia en 1950, en el que el 95,7 % de los votantes respondió “¡Merecemos la unión de Chipre con Grecia!”. El 1 de abril de 1955 comenzó la lucha armada para liberarse del yugo británico.

Factores del éxito de la EOKA

El triunfo se debió al valor, al sacrificio y a la fuerza moral de sus combatientes, al apoyo de la Iglesia, a la participación universal del helenismo chipriota y a una exhaustiva preparación militar que adoptó una forma de guerra no convencional adaptada al caso de Chipre.

El líder del movimiento fue el coronel retirado del ejército griego Georgios Grivas Digenis, de origen chipriota. La participación generalizada quedó reflejada en la respuesta del alcalde de Nicosia, Themistocles Dervi, al gobernador inglés: “Todos somos miembros de la EOKA”.

Las tres etapas de la preparación militar

La preparación se dividió en tres fases:

  1. Determinación del objetivo estratégico.
  2. Diseño del plan estratégico para alcanzar ese objetivo.
  3. Organización y puesta en marcha del plan.

Objetivo estratégico

Desgastar y hostigar continuamente al poder británico en Chipre mediante actos heroicos, despertando la atención de la opinión pública internacional y obligando a la ONU y a Gran Bretaña a buscar una solución que respetara la voluntad del pueblo chipriota.

Plan estratégico

Incluía acciones de sabotaje e insurgencia, así como actividades complementarias de resistencia pasiva, información, suministro, enlace y concienciación.

Organización y preparación de la lucha

Se desarrolló en dos fases y duró aproximadamente cuatro años, tiempo necesario para crear la infraestructura inexistente en la isla. La escasez de armas, explosivos y personal experimentado fue compensada en parte por el apoyo moral y logístico de Grecia, aunque los gobiernos griegos de la época, dependientes de Inglaterra, no suministraron ayuda material ni reconocieron el referéndum de 1950.

Primera fase (1951‑1954): reconocimiento, creación de pequeños núcleos de combate y acopio de armamento para su envío a Chipre.

Segunda fase (1954‑1955): distribución de armas, formación de grupos de combate, entrenamiento de combatientes y cuadros, creación de núcleos políticos y organización de redes de información y enlace.

Estructura y sistema de mando de la EOKA

La organización se basó en el principio de “simplicidad”. Una estructura triangular: en la cúspide el líder, bajo él, en un lado, los jefes de los cinco sectores; en el otro, los líderes de los tres grupos rebeldes. Cada sector controlaba grupos guerrilleros y equipos de asalto (saboteadores, ejecutores, comandos de fusilería).

Entidades como ANE (Alkimos Neolaia EOKA), PEKA (Comité Político de la Lucha de Chipre) y diversas asociaciones respaldaban al líder y a cada jefe de departamento. El apoyo material y moral provenía principalmente de la Iglesia de Chipre, encabezada por el arzobispo Makarios III, cuyas organizaciones (OHEN, PEON) fueron la primera fuente de reclutamiento de combatientes, tanto hombres como mujeres.

Estrategia de guerra no convencional

Según su líder, la estrategia consistía en “convertir toda la isla en un extenso campo de batalla sin distinción entre frente y retaguardia, de modo que el enemigo nunca supiera cuándo ni dónde atacaríamos”. Esta forma peculiar de guerra combinaba operaciones militares y psicológicas, minando la moral británica y neutralizando su superioridad armamentista.

Los combatientes de la EOKA operaban en pequeños grupos de 4‑5 hombres, atacando de forma sorpresiva en cualquier zona: pueblos, ciudades, campos y montañas. La red de comunicaciones evitaba teléfonos sin cable y utilizaba enlaces inteligentes verticales (líder‑sectores‑grupos) y horizontales, garantizando “seguridad” y “simplicidad” para evitar filtraciones.

Legado y consecuencias

El fervor de los luchadores por la libertad y la unión con Grecia quedó plasmado en héroes como Pallikaridis, Auxentiou, Matsis y muchos otros, que dieron su vida en combate o en la horca británica mientras entonaban el himno nacional griego. En Nicosia, el monumento a los presos se erige como símbolo sagrado de su sacrificio.

Sin embargo, el éxito militar no se tradujo en logros políticos. Los Acuerdos de Zúrich y Londres establecieron la República de Chipre como un Estado de independencia limitada bajo la tutela de potencias garantizadoras, dejando sin cumplir el objetivo estratégico de la unión con Grecia. Esta ruptura del primer principio de la guerra – “elección del objetivo y obsesión por él” – favoreció a los enemigos, Turquía y Reino Unido, y genera sufrimiento que persiste hasta hoy.

Que el espíritu indomable de los combatientes de la EOKA siga siendo una luz guía en la resistencia contra cualquier invasor que amenace la herencia de tres mil años de historia griega en la isla.