Tras la Segunda Guerra Mundial, EE. UU., Gran Bretaña y la Unión Soviética presentaron visiones contrapuestas sobre cómo debería gobernarse y organizarse el futuro de los territorios ocupados. A continuación se resumen sus principales posturas.
Estados Unidos
- Defensa del derecho de autodeterminación para los pueblos conquistados.
- Preferencia por sistemas democráticos frente a gobiernos autoritarios.
- Fomento de la libre empresa y del comercio abierto.
Gran Bretaña
- Mantenimiento de un "equilibrio de poder" en Europa para evitar la hegemonía de cualquier nación.
- Prevención del surgimiento de nuevas potencias militares en el continente.
- Control y gestión de las antiguas colonias alemanas en África y Asia.
Unión Soviética
- Propagación del comunismo por toda Europa.
- Sovietización de los territorios conquistados como garantía de seguridad para la URSS.
- Creación de zonas de amortiguamiento comunistas en Europa del Este.