El Senado de los Estados Unidos rechazó la ratificación del Tratado de Versalles en 1919 por diversas razones que reflejaban la política interna y la visión internacional del país.
- Aislamiento. Tras la devastación de la Primera Guerra Mundial, gran parte de la opinión pública y muchos legisladores querían evitar nuevos conflictos y compromisos en asuntos europeos, concentrándose en los problemas internos.
- Desconfianza hacia la Liga de Naciones. El tratado preveía la creación de la Liga, pero muchos temían que esta organización limitara la soberanía estadounidense y arrastrara al país a conflictos extranjeros.
- Falta de liderazgo de Woodrow Wilson. El presidente Wilson, principal defensor del tratado, quedó incapacitado tras la Conferencia de Paz de París y no pudo impulsar eficazmente su ratificación.
- Partidismo político. La cuestión se polarizó: la mayoría de los republicanos se oponían, mientras que los demócratas la apoyaban, impidiendo un consenso.
Finalmente, el Senado votó 55 contra 39, impidiendo que EE. UU. se uniera a la Liga de Naciones y marcando una profunda influencia en la diplomacia del siglo XX.