El Gran Compromiso (Compromiso de Connecticut)
El Gran Compromiso, alcanzado en la Convención Constitucional de 1787 en Filadelfia, resolvió la disputa sobre la representación en el Congreso, que amenazaba con paralizar la creación de la nueva nación.
Un Congreso bicameral
Se estableció un legislativo de dos cámaras: el Senado y la Cámara de Representantes.
Senado: representación igualitaria
- Dos senadores por cada estado, sin importar su población.
- Garantiza que los estados más pequeños tengan el mismo peso que los más grandes.
Cámara de Representantes: representación proporcional
- Los escaños se asignan según la población de cada estado, determinada por censos regulares.
- Los estados más poblados obtienen más representantes.
Equilibrio entre poder y población
Al combinar dos modos de representación, el compromiso satisface tanto a los estados grandes (más influencia en la Cámara) como a los pequeños (igualdad en el Senado).
Compromiso sobre la población esclava
El “Compromiso de los Tres Quintos” decidió contar a los esclavos como tres quintos de una persona para efectos de representación y tributación.
Consentimiento unánime
Algunas decisiones clave, como las enmiendas constitucionales, requieren el acuerdo de todos los estados, reforzando la protección de los pequeños.
Este ingenioso arreglo permitió que la Convención siguiera adelante y sentó las bases de la Constitución de los Estados Unidos. La estructura bicameral sigue vigente, funcionando como un mecanismo de equilibrio que atiende a la diversidad de intereses estatales.