Carlos I, rey de Castilla y Aragón y, bajo el nombre de Carlos V, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, nació el 24 de febrero de 1500 en Gante (actual Bélgica). Era hijo de Juana I y Felipe el Hermoso. Sus tutores fueron Chievres y Adriano de Utrecht, futuro Papa Adriano VI.
Inicio del reinado
Tras la muerte de Fernando el Católico el 23 de enero de 1516, Carlos heredó los tronos de Castilla y Aragón bajo la regencia del cardenal Cisneros. Fue proclamado en Bruselas el 14 de marzo de 1517 y llegó a España en septiembre de ese año. En Valladolid, el 18 de noviembre, tomó posesión del trono y nombró a su antiguo maestro Adriano cardenal, generando descontento entre la nobleza que exigía que los documentos oficiales llevaran también el nombre de su madre y que el rey hablara español.
Coronación como emperador
El 11 de enero de 1519 falleció su abuelo Maximiliano, emperador del Sacro Imperio. El 28 de junio de 1519 Carlos V fue elegido emperador gracias a una considerable compra de votos a los príncipes alemanes, financiada por el banquero Jacob Fugger. Fue coronado en Aachen el 22 de octubre de 1520.
Revuelta de los Comuneros
Mientras el monarca estaba en Alemania, estalló la guerra de las Comunidades en Castilla y la de las Germanías en Valencia, motivada por los altos impuestos y la presencia de funcionarios extranjeros. La rebelión fue sofocada en la batalla de Villalar (24 de abril de 1521) y sus líderes fueron ejecutados.
Guerra contra Francia
Carlos V enfrentó al rey francés Francisco I, capturado en la batalla de Pavía (1525). Tras el Concilio de Madrid (1526) y la formación de la Liga Santa, los franceses invadieron Italia y, en 1527, una tropa imperial bajo el duque de Borbón saqueó Roma, dejando al papa Clemente VII preso en el Castel Sant’Angelo.
Asalto a Roma (1527)
El ejército imperial, tras la muerte del duque de Borbón, entró en Roma el 6 de mayo de 1527, perpetrando saqueos y violaciones. Aproximadamente 8 000 habitantes fueron asesinados. El papa quedó recluido en el Castel Sant’Angelo junto a trece cardenales hasta su fuga en 1528.
Liberación del papa
El papa aceptó entregar a Carlos V las ciudades de Parma, Ostia y Plasencia y pagar una gran suma para obtener su libertad. Tras la salida del ejército imperial, afectado por la peste, el papa fue liberado.
Conflictos con otras potencias
En 1529 Francisco I pagó un rescate de 2 000 000 de ducados por sus hijos y renunció a varias posesiones italianas. En 1530 Carlos V recibió la corona imperial en Bolonia y la Corona de Hierro de Lombardía.
Batalla contra Barbarroja
En 1535 Carlos V derrotó al corsario otomano Barbarroja en Túnez, liberando a más de 12 000 cautivos cristianos y colocando al sultán Muley Hassan como vasallo.
Expansión en América
Durante su reinado se consolidaron importantes conquistas: Hernán Cortés en México (1519‑1522), Francisco Pizarro en Perú (1531‑1533), Diego de Almagro en Chile (1535) y Francisco de Orellana en la cuenca del Amazonas (1541).
Matrimonio y descendencia
En 1526 se casó con su prima Isabel de Portugal, con quien tuvo a Felipe II, María y Juana. También tuvo hijos ilegítimos, entre ellos Margarita de Parma y Juan de Austria.
La reforma protestante
La venta de indulgencias impulsó a Martín Lutero a publicar sus 95 tesis en 1517, desencadenando la Reforma. Carlos V, defensor del catolicismo, convocó la Dieta de Worms (1521) y emitió el Edicto de Worms, proscribiendo a Lutero. A lo largo de los años se sucedieron dietas y guerras religiosas que culminaron con la Paz de Augsburgo (1555), que reconoció legalmente el luteranismo.
Abdicación y fallecimiento
Agotado por cuarenta campañas militares, Carlos V abdicó en 1555, entregando los Países Bajos a su hijo Felipe y el trono de Castilla y Aragón también a Felipe en 1556. El 3 de febrero de 1557 ingresó al monasterio de Yuste, donde murió el 21 de septiembre de 1558.