Historia de Europa

Felipe III de España (1578‑1621)

Felipe III (14 de abril de 1578‑31 de marzo de 1621) fue rey de Castilla, Aragón y Portugal desde 1598 hasta su muerte. Hijo de Felipe II y Ana de Austria, accedió al trono el mismo día del fallecimiento de su padre, marcando el inicio del declive de la monarquía española y del periodo de los “favoritos”. Incapaz de gobernar directamente, delegó la administración en su valido, el duque de Lerma, y más tarde en Rodrigo Calderón, con graves consecuencias para la hacienda pública.

Conflictos y expulsión de los moriscos

Entre 1597 y 1602 la llamada plaga atlántica causó unas 500.000 muertes en España. En 1601 la corte se trasladó a Valladolid, pero volvió a Madrid en 1606 tras generosos obsequios de la ciudad. Felipe III heredó la guerra contra Inglaterra; el conflicto terminó con la paz de Londres (1604) tras la muerte de la reina Isabel I. La guerra con Flandes continuó hasta el tratado de tregua de doce años firmado en La Haya (1609). Ese mismo año, bajo presión de la Iglesia y del duque de Lerma, se decretó la expulsión de los moriscos: el 11 de septiembre de 1609 se ordenó a los moriscos de Valencia abandonar el reino en tres días, y la expulsión total se completó el 19 de mayo de 1610, afectando entre 600.000 y 1.000.000 de personas y provocando una grave crisis económica.

Guerra de los Treinta Años

En 1615 Carlos Manuel de Saboya invadió y saqueó Milán, lo que llevó a España a la guerra contra Saboya. Gracias a la mediación de Luis XIII de Francia, el conflicto concluyó con la Paz de Pavía (1617). España también participó en la Guerra de los Treinta Años apoyando a Fernando II para recuperar Bohemia.

Conquista de nuevos territorios

Durante su reinado se ampliaron los dominios ultramarinos: en América se sometieron Nuevo México y el valle de Arauco; el navegante Pedro Fernández de Quirós descubrió Australia en 1605, nombrándola “Nueva Holanda” en honor a los austríacos. En Asia se conquistaron los reinos de Pegu, Ceylán, Tamate y Teidor, y en África se establecieron los fuertes de Mamora y Larache.

Caída del duque de Lerma

El duque de Lerma cayó en desgracia y, para evitar el destierro, aceptó el cardinalato (dijo la gente que “se vistió de rojo para no ser colgado”). Abandonó la corte el 4 de octubre de 1618 y se retiró a Valladolid. Le sucedió su hijo, el duque de Uceda, que compartió el poder con el conde‑duque de Olivares. Uceda persiguió al marqués de Siete Iglesias, quien fue encarcelado y despojado de sus bienes.

Matrimonio y descendencia

En 1599 contrajo matrimonio con Margarita de Austria (1584‑1611). La pareja tuvo ocho hijos, entre los que destacan Ana María (casada con Luis XIII de Francia), Felipe IV, María (casada con el rey Fernando de Hungría), Carlos, Fernando (cardenal) y varios que murieron en la infancia.

Felipe III de España (1578‑1621)

Decadencia del reino español

Aunque se registraron éxitos en el exterior, el interior se vio sumido en la ruina. Las finanzas públicas estaban en bancarrota y la miseria se extendía por todo el país. En 1619 el Consejo de Castilla elaboró un informe que señalaba como causas la carga fiscal excesiva, la prodigalidad en concesiones, el lujo desmedido y la proliferación de funcionarios venales. Felipe III no tomó medidas y falleció el 31 de marzo de 1621 en Madrid.

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