1. Asunción del título de «Autócrata de todas las Rusias»
Al proclamarse con este título, Catalina dejó claro que su autoridad no tenía límites dentro del Imperio ruso.
2. Centralización del poder
Redujo la influencia de la nobleza y reforzó la burocracia estatal, garantizando su control directo sobre la política interna y externa.
3. Censura estricta
Impuso una censura rigurosa a la literatura y a otras formas de expresión, silenciando cualquier voz disidente y reforzando la naturaleza absoluta de su monarquía.