Extracto del libro The Plantagenets
¿Qué une a Saladino, Tomás Becket o Juana de Arco?
Todos ellos se cruzaron, de una forma u otra, con los monarcas de la dinastía Plantagenet, que ocupó el trono de Inglaterra durante más de tres siglos (1154‑1485). Reyes como Enrique II, su esposa Leonor de Aquitania, Ricardo Corazón de León, Juan sin Tierra o Ricardo III aparecen una y otra vez en la literatura, el cine y la televisión.
Una dinastía cinematográfica
Los Plantagenet lucharon en todos los escenarios que la historia conoció: desde las Cruzadas hasta la guerra civil castellana entre Pedro I y Enrique de Trastámara, pasando por la Guerra de los Cien Años y la Guerra de las Rosas. Esa omnipresencia los ha convertido en una auténtica “dinastía de cine”.
El origen del nombre
Tras la muerte del rey Enrique I en 1135, su única hija sobreviviente, la emperatriz Matilde, fue nombrada heredera. Sin embargo, los nobles apoyaron a su primo Esteban de Blois, que se proclamó rey. Después de años de guerra civil, Matilde renunció al trono a cambio de que su hijo, Enrique, fuera reconocido como heredero. El apellido Plantagenet proviene del latín planta genista, la planta que su padre, Godofredo de Anjou, solía llevar en el sombrero.
Enrique II y Leonor de Aquitania
En 1154, tras la muerte de Esteban, Enrique II accedió al trono. Su matrimonio con Leonor de Aquitania –ex esposa del rey Luis VII de Francia– fue una de las alianzas más poderosas de la Edad Media. Juntos controlaron territorios que superaban al propio reino de Francia: Anjou, Normandía y Aquitania.
Conflictos familiares y eclesiásticos
El reinado de Enrique II estuvo marcado por dos grandes pugnas. La primera fue interna: el rey se enfrentó a su esposa y a sus hijos revoltosos (Ricardo, Godofredo, Juan y Enrique). Leonor apoyó a sus hijos, lo que llevó a Enrique a encarcelarla durante quince años. La película The Lion in Winter recrea estos enfrentamientos familiares.
La segunda disputa fue con la Iglesia. Enrique nombró a su amigo Thomas Becket como arzobispo de Canterbury, esperando controlarlo. Becket, sin embargo, se convirtió en un férreo defensor de la independencia eclesiástica. La tensión culminó en 1170, cuando cuatro caballeros al servicio del rey asesinaron a Becket en la catedral de Canterbury. Enrique, horrorizado, realizó una penitente peregrinación al sepulcro de su antiguo amigo, quien fue canonizado poco después.
Legado y descendencia
Una hija de Enrique y Leonor, también llamada Leonor, se casó con Alfonso VIII de Castilla y se convirtió en reina consorte. Ambos están sepultados en el monasterio de Las Huelgas (Burgos).
Enrique II murió en 1189. Le sucedieron sus dos hijos supervivientes: Ricardo Corazón de León y, después de su muerte, Juan sin Tierra. Contrario a la imagen popular, Juan jugó un papel decisivo en la historia inglesa, pese a ser recordado como el villano de la literatura y el cine.
La saga Plantagenet siguió hasta 1485, cuando la última reina, Isabel I de York, fue derrotada en la Batalla de Bosworth, poniendo fin a una dinastía que, durante siglos, alimentó la imaginación de escritores y cineastas.