Historia de Europa

Castillo de Sudeley: la fortaleza maldita

Castillo de Sudeley: la fortaleza maldita
Ruinas del edificio original del Castillo de Sudeley (foto: archivo del autor)

Una llegada inesperada

Al cruzar el pintoresco pueblo de Winchcombe y recorrer unos quinientos metros por un sendero idílico del campo inglés, llegar al Castillo de Sudeley parece un sueño. Sin embargo, pocos imaginan el destino desafortunado que sufrió a lo largo de los siglos cada uno de sus dueños.

Los orígenes y la Guerra de las Rosas

El castillo fue erigido en el siglo XV por Ralph Boteler, nombrado Tesorero Real en 1443. En aquella época, Inglaterra estaba sumida en la sangrienta contienda dinástica conocida como la Guerra de las Rosas. Boteler apoyó al bando de los Lancaster, una elección que pronto le acarrearía problemas.

Cuando los York triunfaron, Boteler logró salvar su vida, pero perdió el castillo, que fue confiscado por el rey y entregado al duque de Gloucester, principal aliado de Eduardo de York durante la guerra.

Ricardo III y la caída de los York

El duque de Gloucester se convirtió en el rey Ricardo III tras la muerte de Eduardo IV en 1483. Ricardo III ocupó el castillo y realizó varias mejoras sobre la obra original de Boteler.

Su reinado, marcado por la misteriosa desaparición de los príncipes de la Torre, terminó abruptamente en 1485 cuando fue derrotado y muerto por el ejército de Enrique Tudor en la batalla de Bosworth.

Castillo de Sudeley: la fortaleza maldita
Busto de Ricardo III en el Castillo de Sudeley (foto: archivo del autor)

Los Tudor y la tragedia de la familia Seymour

Tras la muerte de Ricardo III, el castillo pasó a manos de los monarcas Tudor. En 1547, el joven rey Eduardo VI lo entregó a Thomas Seymour, cuñado de su madre, la reina Juana Seymour.

Thomas se casó con Catherine Parr, la sexta y última esposa de Enrique VIII, y ambos se establecieron en Sudeley. La tragedia los alcanzó: Catherine murió al dar a luz a su hija, la niña falleció a los dos años y Thomas fue ejecutado por traición poco después.

Castillo de Sudeley: la fortaleza maldita
Capilla de St. Mary´s en Sudeley, donde yace la tumba de Catherine Parr (foto: archivo del autor)

La Guerra Civil y la destrucción

Durante el reinado de María Tudor, el castillo fue concedido a Sir John Brydges. En la Guerra Civil inglesa (mediados del siglo XVII), el descendiente de Brydges apoyó al rey Carlos I. Tras la victoria parlamentaria, el Consejo de Guerra de Cromwell ordenó la demolición del castillo. Las ruinas que se observan en la foto inicial son el testimonio de esa destrucción.

Renacimiento en el siglo XIX y la actualidad

En el siglo XIX se construyó una nueva residencia dentro del parque del castillo. Hoy la propiedad pertenece a Lord y Lady Ashcombe y alberga un museo que recrea las estancias de los distintos propietarios. Uno de los salones destaca por sus figuras de Enrique VIII y sus seis esposas.

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Residencia actual del Castillo de Sudeley (foto: archivo del autor)

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Enrique VIII y sus seis esposas (foto: archivo del autor)