Historia de Europa

¿Cómo emplearon los enemigos de Roma el agua contra ellos?

Asedio de Veii (426‑396 a.C.)

Durante el largo asedio de Veii, los defensores desviaron el cauce de un río cercano, provocando inundaciones que interrumpieron el suministro de agua de la ciudad y debilitaron sus murallas.

Syracuse (214‑212 a.C.)

En la Segunda Guerra Púnica, la ciudad de Siracusa utilizó su reserva de agua: abrió las compuertas de un embalse situado tras sus murallas, inundando sectores del campamento romano y dificultando la ofensiva.

Carthago (203 a.C.)

Durante la Tercera Guerra Púnica, Escipión el Africano empleó una táctica inversa: construyó una presa temporal que desvió parte del río hacia las zonas bajas que rodeaban la ciudad, creando un pantano que obstaculizó los ataques romanos.

Numidia (105‑104 a.C.)

El rey Juguarta de Numidia inundó ríos para transformar el terreno en marismas. Estas aguas estancadas ralentizaron el avance de las legiones romanas y complicaron los combates.

Técnicas helenísticas de asedio

En general, los adversarios de Roma recurrían a desviar o bloquear corrientes para cortar el suministro de agua de una ciudad sitiada. La escasez provocaba caos, enfermedades y una mayor presión sobre la población, reduciendo su capacidad de resistencia.