1. Gobierno central más fuerte
Los Artículos de Confederación crearon un gobierno central débil y con escasas facultades, lo que provocó una gestión ineficaz.
La Constitución fortaleció al gobierno central:
- Estableció tres ramas independientes (ejecutiva, legislativa y judicial) para garantizar el equilibrio de poderes.
- Concedió al Congreso la capacidad de recaudar impuestos, regular el comercio interestatal, hacer cumplir las leyes y formar ejércitos.
- Creó la figura del Presidente como jefe del poder ejecutivo, con autoridad significativa.
2. Representación y pesos y contrapesos
Los Artículos no definían claramente la representación estatal, lo que generó disputas.
La Constitución introdujo un sistema de pesos y contrapesos, donde cada rama puede limitar a las demás.
El Congreso bicameral (Senado y Cámara de Representantes) asegura una representación justa tanto de los estados pequeños como de los grandes.
3. Proceso de enmienda
En los Artículos, cualquier cambio requería el consenso unánime de los trece estados, lo que los hacía rígidos.
La Constitución estableció un procedimiento más práctico: aprobación por dos tercios del Congreso y ratificación por tres cuartas partes de los estados.
4. Cláusula de supremacía
Los Artículos carecían de una disposición que declarara la supremacía de la legislación federal sobre la estatal.
La Constitución incorpora la cláusula de supremacía, que sitúa al gobierno federal y sus leyes por encima de cualquier norma estatal contradictoria, garantizando uniformidad nacional.
5. Protección de los derechos individuales
Los Artículos no incluían una Declaración de Derechos que protegiera las libertades civiles.
La Constitución añadió la Carta de Derechos, asegurando libertades fundamentales como la libertad de expresión, de religión y el debido proceso, limitando el poder del gobierno.
6. División clara de competencias
La separación de competencias entre el gobierno federal y los estados era difusa bajo los Artículos, lo que provocaba conflictos.
La Constitución definió una división nítida de poderes, asignando responsabilidades específicas a nivel federal y estatal, reduciendo la superposición de autoridad.