La Armada danesa nunca ha hundido deliberadamente sus propios buques. A lo largo de los siglos, algunos barcos se han perdido o destruido por acción enemiga, el paso del tiempo, accidentes o tormentas, pero nunca por una orden intencional de la propia Marina.
Si tienes ejemplos concretos que parezcan contradecir esta afirmación, compártelos y los revisaremos.