La convicción expansionista que culminó en la construcción del Canal de Panamá se debe, en gran medida, a la política y la ambición del presidente Theodore Roosevelt. Durante su mandato (1901‑1909), Roosevelt defendió fervientemente la expansión estadounidense y consideró esencial que Estados Unidos adquiriera y mantuviera presencia estratégica en el exterior.
Motivos que impulsaron a Roosevelt
1. Importancia estratégica
Roosevelt comprendió que un canal a través del istmo de Panamá permitiría un tránsito rápido y eficiente entre los océanos Atlántico y Pacífico. El proyecto fortalecería la defensa nacional al facilitar el desplazamiento de la flota entre ambas costas.
2. Beneficios económicos
El presidente anticipó que el canal generaría enormes ventajas económicas para el país, al dinamizar el comercio internacional y favorecer el crecimiento económico y la prosperidad.
3. Prestigio nacional
Construir una obra de tal envergadura demostraría la capacidad ingenieril de Estados Unidos y consolidaría su reputación como potencia mundial.
4. Influencia en América Latina
Para Roosevelt, el canal era también una herramienta para afianzar la influencia estadounidense en la región y controlar una ruta comercial vital. Esta visión se reflejó en el "Corolario de Roosevelt" a la Doctrina Monroe, que defendía el papel dominante de EE. UU. en el hemisferio occidental.
Acciones concretas
Inicialmente, la administración intentó negociar con Colombia, entonces soberana del territorio panameño, pero los desacuerdos sobre los términos frustraron el acuerdo. En 1903, Roosevelt apoyó la secesión de Panamá de Colombia, reconociendo rápidamente su independencia. Este movimiento abrió la puerta a un tratado entre EE. UU. y Panamá que autorizó la construcción del canal.
Si bien la política expansionista de Roosevelt fue decisiva, el éxito del proyecto también dependió del trabajo de ingenieros, obreros y de extensas negociaciones diplomáticas con diversas partes interesadas.