Tratado de Versalles (1919)
Después de la Primera Guerra Mundial, el Tratado de Versalles impuso severas limitaciones al ejército alemán, estableció reparaciones y cedió territorios, con la intención de evitar que Alemania iniciara otro conflicto.
Tratados de Locarno (1925)
Los Tratados de Locarno, firmados por Alemania, Francia, Bélgica, Reino Unido e Italia, garantizaban las fronteras occidentales de Alemania y la renuncia alemana a reivindicaciones sobre Alsacia‑Lorena.
Pacto Kellogg‑Briand (1928)
Este acuerdo multilateral condenó la guerra como medio de resolución de controversias. Fue suscrito por la mayoría de los países, incluida Alemania, aunque carecía de mecanismos de aplicación.
Acuerdo de Múnich (1938)
En un intento de apaciguar a Hitler, Reino Unido y Francia acordaron con Alemania e Italia la cesión de los Sudetes a Alemania. La política de apaciguamiento resultó ser una estrategia fallida.
Garantías a Polonia y política de contención (1939)
En marzo de 1939, Reino Unido y Francia ofrecieron garantías de apoyo a Polonia en caso de agresión alemana, comprometiéndose a defender su soberanía.
Otros intentos diplomáticos
Se llevaron a cabo negociaciones a través de la Sociedad de Naciones, presión económica y preparativos militares limitados, pero sin lograr detener la expansión alemana.
A pesar de estas medidas, el 1 de septiembre de 1939 Alemania invadió Polonia, desencadenando la Segunda Guerra Mundial.