La batalla de Stalingrado: una victoria soviética
La batalla de Stalingrado, que se libró entre julio de 1942 y febrero de 1943, concluyó con una victoria decisiva de la Unión Soviética sobre la Alemania nazi.
Lejos de ser una victoria alemana, el enfrentamiento marcó el inicio del declive del ejército nazi en el frente oriental y es considerado uno de los principales puntos de inflexión de la Segunda Guerra Mundial.
Consecuencias estratégicas
Tras la derrota en Stalingrado, el Ejército Rojo pasó a la ofensiva, recuperando territorio y avanzando hacia el oeste, mientras que Alemania tuvo que reorientar sus recursos y enfrentar una creciente presión en varios frentes.