El impulso detrás de los desplazamientos de Gutzon Borglum a Washington D.C. fue conseguir apoyo y financiación para el Monumento Nacional de Monte Rushmore. Desde 1927 Borglum trabajaba en la escultura y ya había terminado los bustos de George Washington y Thomas Jefferson, pero necesitaba recursos adicionales para culminar el proyecto.
Buscar apoyo gubernamental
Entre 1929 y 1939 Borglum realizó varias visitas a la capital, donde se reunió con funcionarios del gobierno y con miembros del Congreso. En esas reuniones presentó el proyecto, mostró maquetas y fotografías del trabajo ya realizado y explicó la importancia cultural y turística del monumento.
Encuentros clave
Durante una de sus visitas, Borglum se entrevistó con el presidente Franklin D. Roosevelt, quien se mostró un firme defensor del proyecto y facilitó la obtención de fondos federales.
Divulgación y presión pública
Además de solicitar recursos, Borglum utilizó sus viajes para generar apoyo popular. Dio conferencias, concedió entrevistas y publicó artículos en periódicos y revistas, difundiendo la visión del Monte Rushmore como símbolo nacional.
También ejerció presión sobre el Congreso para que aprobara una legislación que declarara al Monte Rushmore como parque nacional, medida que finalmente se concretó en 1941.
Resultados
Los viajes de Borglum a Washington D.C. fueron decisivos: lograron la financiación necesaria y consolidaron el respaldo tanto institucional como popular. El Monumento Nacional de Monte Rushmore se completó en 1941 y sigue siendo uno de los destinos turísticos más visitados de Estados Unidos.